Todo lo que necesitamos en 2026 es un “baño de color”. La técnica y tendencia que viene se llama “drenching”, y es tan simple como poderosa: unificar paredes y techo en un mismo tono para ganar continuidad visual, profundidad y personalidad.
Si querés transformar un ambiente sin obras, el drenching es la tendencia ideal: color pleno, efecto inmersivo y mucha identidad.
Mirá cómo aplicarlo, paso a paso, y en qué ambientes y rincones de la casa funciona mejor.
¿Qué es el drenching?

En la búsqueda de crear superficies unificadas, atmósferas contenedoras y colores que envuelvan la casa, el drenching será una de las apuestas cromáticas más fuerte del interiorismo 2026.
Las paredes y el techo se unen para ser protagonistas del hogar a través de una de las tendencias que llegan para cambiar la forma en la que miramos los ambientes. Esta propuesta cromática —audaz, sensorial y súper contemporánea— invita a sumergir los espacios en un solo color, creando interiores envolventes donde las superficies dejan de competir entre sí y pasan a formar un mismo universo visual.
¿Por qué el drenching será tendencia 2026?

El drenching consiste en pintar las paredes, el techo y toda la carpintería (puertas, zócalos, marcos, molduras) en un único color.
Esa uniformidad no solo potencia el tono elegido, sino que también genera continuidad, sensación de contención y un efecto inmersivo que redefine por completo la experiencia del espacio.
Si bien suele asociarse con tonalidades profundas, funciona igual de bien con gamas suaves o neutras. La clave es que el color sea el hilo conductor del ambiente y que todo lo que lo rodea acompañe esa decisión sin interferencias.
No hay una paleta exclusiva para aplicar el drenching, pero los especialistas tiene su lista de los colores que mejor funcionan: tonos intensos (los que más impacto generan), verde musgo, azul petróleo, terracota y burdeos son ideales para crear ambientes cargados de personalidad y profundidad.
Los tonos suaves (para un efecto más relajado) a los que el drenching le sienta muy bien son: arena, verde salvia y gris cálido; tonalidades perfectas para unificar sin oscurecer y mantener la sensación de amplitud.
5 claves para saber cómo aplicar el drenching en casa

El drenching es simple, pero necesita planificación para que luzca sofisticado y armónico. Estas son las claves:
1. Unificá superficies. La magia aparece cuando paredes, techo y carpinterías comparten el mismo tono. Eso elimina cortes visuales y crea un “baño de color” uniforme.
2. Elegí un acabado adecuado. Los mates suelen ser los más favorecedores porque evitan reflejos y refuerzan la sensación envolvente.
3. Simplificá la deco. Cuando el color es protagonista, el resto acompaña: líneas limpias, pocos objetos y materiales que no compitan en saturación.

4. Cuidá la luz. La iluminación cálida suaviza los tonos intensos y ayuda a que el ambiente se sienta más amable y equilibrado.
5. Animate a variantes más expresivas. Si te gusta el maximalismo, podés aplicar drenching con murales, empapelados o patrones que “inunden” la habitación de textura y ritmo visual.
¿Dónde aplicar drenching?: los ambientes en los que funciona mejor
El drenching se luce especialmente en espacios donde buscamos calma, refugio y continuidad visual.
1. Living o sala de estar. Ideal para resaltar molduras, puertas paneladas o detalles arquitectónicos. Con tonos profundos, suma dramatismo y profundidad.
2. Dormitorios. El color envolvente genera una atmósfera de descanso inmediato. Perfecto para quienes aman los espacios que abrazan.

3. Pasillos. Los recorridos se unifican y ganan carácter. Una gran idea para zonas de transición que suelen quedar olvidadas.
4. Bibliotecas y escritorios. Favorece la concentración y transforma estos espacios en rincones con mucha identidad.
Alerta drenching: cuándo evitarlo y errores más comunes

No todos los ambientes responden bien a la técnica del drenching.
Consejo: es mejor dejarla de lado cuando ya hay materiales muy protagonistas (piedra, ladrillo visto, madera muy marcada); cuando el espacio recibe luz directa en exceso, lo que puede intensificar demasiado un tono saturado.
Y también evitarlo cuando se trata de áreas que requieren estímulos visuales claros, como talleres, cocinas o zonas de trabajo dinámico.
En cuanto a los errores más comunes al aplicar el drenching, y cómo evitarlos, se recomienda:
No probar el color sólo con luz real: la percepción cambia a lo largo del día y es clave evaluar cómo se comporta.
Olvidar las carpinterías: si quedan en otro color, el efecto se diluye.
No considerar muebles y textiles: todo debe dialogar con el tono elegido.
Elegir rápido: es una técnica que necesita testearse antes de comprometerse con un color.
El drenching transforma sin necesidad de grandes obras, y nada mejor que una renovación radical para empezar una nueva temporada: 2026, el año del drenching.








