Varios guiños al estilo mediterráneo se conjugan en la casa de Juliana Aubert, protagonizada por los arcos que definen su arquitectura y le dan identidad al conjunto.
También aparecen los tonos tierra, las superficies rústicas, las fibras. Una propuesta diferente, con la firma de las arquitectas Gabriela Frisch y Marisa Iglesias, del estudio Onoff.

Dato: curvas, arcos y formas orgánicas son tendencia del año y del 2026 en arquitectura y decoración.
Diseño minimalista y detalles artesanales
La arquitectura de la casa le rinde tributo al diseño mediterráneo, con arcos de medio punto y grandes muros desnudos.
El camino central, formado por losetas de concreto, guía la circulación de manera lineal hacia la gran puerta de dos hojas que la dueña de casa (@juliaubert_producciones) descubrió así oxidada en un local de chatarras.
Las vasijas decorativas remiten a lo artesanal y ancestral (@casaclara_bsas).

La minimalista fachada tiene muros revestidos en un acabado color arena que armoniza con el entorno. El acceso lo da un pórtico rústico, con estructura de hierro y rollizos de madera de eucalipto puestos de forma vertical (realizado por el estudio @onoff_deco, de las arqs. Gabriela Frisch y Marisa Iglesias.
El piso lleva piedras blancas de canto rodado, con un camino de losetas de concreto que guían el paso hacia el interior.

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Tonos tierra y arcadas: los protagonistas en interiores
El living se despliega en un ambiente amplio y luminoso, que se integra visual y funcionalmente con el comedor y la cocina.
Esta continuidad espacial favorece la circulación y genera una sensación de armonía. La ambientación apela a los tonos tierra, la madera y las fibras.

Los protagonistas indiscutidos de este espacio son sin dudas los grandes ventanales con arcos de medio punto y carpinterías negras de hierro enmarcan el jardín exterior y permiten una entrada generosa de luz natural.
Los techos con vigas de madera a la vista, el piso de cemento alisado y lo nichos en la pared con piezas de cerámica como decoración, evocan lo mejor de la arquitectura Mediterránea.
Una casa con diseño orgánico y formas curvas

En el comedor, una gran mesa de madera maciza –de líneas simples y proporciones generosas- se convierte en la protagonista del ambiente.
Las sillas con fundas blancas (ambos de @sinalmidon.ar) suavizan su solidez. Un florero de vidrio con ramas otoñales aporta color, frescura y un guiño estacional sin romper la paleta neutra.
Los muros con terminación de estucado aportan textura, mientras que los nichos con objetos decorativos suman profundidad visual y un toque artesanal.
El cemento alisado: el ingrediente deco de la cocina

Una isla central de líneas rectas realizada en cemento alisado integra la bacha con el espacio de trabajo en esta cómoda cocina.
Su volumen sólido encuentra una continuidad visual en el piso y las paredes, revestidos en el mismo material. Las banquetas con respaldo bajo y asiento de fibras naturales complementan la isla con un toque rustico.
En lugar de alacenas, se optó por estanterías abiertas que exhiben utensilios, cerámicas, canastos, especieros y objetos decorativos. Entre ambas, una ventana horizontal en hierro y vidrio. Dos luminarias colgantes realzan su protagonismo.
El contraste con la paleta neutra predominante lo da la moderna campana negra, que introduce un gesto escultural y destaca sobre el fondo claro.
Un dormitorio planteado como un espacio sereno

La reforma de esta casa incluyó reubicar en dormitorio principal en el espacio que ocupaba un viejo quincho, de ahí sus generosos dimensiones.
Totalmente hecho a nuevo, este cuarto, con diseño del estudio (@onoff_deco), se presenta como un refugio sereno donde predominan los tonos neutros, los materiales nobles y los detalles artesanales.
Arena, blanco hueso y beige sumergen a este espacio en una sensación de calma.
En lugar del clásico respaldo de cama, la pared cabecera suma un gran arco que aporta profundidad y acompaña el toque mediterráneo de toda la casa, un diseño que se repite en los nichos con objetos decorativos y en el espejo de pie.
A cada lado de la cama, bancos de madera en distintos diseños (@tikihouseba) funcionan como piezas escultóricas decorativas.
Los baños comparten una estética bohemia y orgánica, basada en el uso de materiales nobles y tonos tierra. En ambos casos, las mesadas son de cemento alisado, con bachas artesanales de piedra natural y espejos redondos y retroiluminados que le dan un efecto cálido y contemporáneo.
La ducha tiene una mampara de vidrio transparente, con un piso de piedras colocadas de a una (consejo de Yinya Alconada @alconada_gaztambide).
Una sucesión de arcos definen la galería de exteriores

La galería combina el toque mediterráneo con cierta rusticidad moderna y propone un comodísimo espacio de transición entre el interior y exterior.
Destacan los grandes arcos de medio punto que enmarcan aberturas de hierro y vidrio.
El techo revestido con rollizos de madera rústica de eucalipto (@onoff_deco) aporta una textura natural y la necesaria sombra, mientras que las lámparas colgantes con pantallas de fibras naturales (@sinalmidon_ar) refuerzan el espíritu boho-chic playero del conjunto.


Una mesa de campo que perteneció al abuelo de la dueña de casa y sillas antiguas compradas en un local de Tigre, proponen un comedor de exteriores que se ubica de manera centrada a uno de los arcos. A
cá suceden los almuerzos donde nunca puede faltar el buen vino (Juliana trabaja para la bodega Ernesto Catena).

Producción: Malu Satzger. Fotos: Christian Beliera.



