Decoradora de mirada sensible y pulso sereno, María Cersosimo concibió su departamento como un espacio donde el diseño es una forma de habitar.
Bienvenidos a su hogar “moderno, ecléctico, con toques mid century, escandinavos y un punto artístico contemporáneo”. Así lo describe al visitarlo y disfrutarlo.
El living: blanco y en colores

En el living el blanco funciona como base absoluta y permite que las piezas se destaquen con sutileza. Los textiles livianos y el ingreso constante de luz natural refuerzan esa sensación de refugio.
El gran sofá recto (MC sillones), tapizado en tono neutro organiza la escena. Hay una obra abstracta de @pausa.mood que aporta carácter y profundidad, y llama la atención la mesa baja en rojo vibrante The Stock, y sobre ella un móvil de metal comprado en Estilo Calder @aire_uy, en Montevideo.

Una mesa lateral transparente @altoranchocom con una luminaria escultórica de Ikea Chile y un puff geométrico con lino español (MC sillones) completan la escena.
Un locker inesperado: aesthetic y funcionalidad

Un mueble tipo locker (Armarios NS) de diseño utilizado como lugar de guardado se asoma frente al living.
Este sector se concibe como un espacio flexible, pensado para la pausa, la lectura o simplemente para disfrutar de un momento de calma.
Dos sillones de estructura liviana y asiento tejido dialogan con un puff central que funciona como apoyo o mesa central.
La alfombra suma textura y delimita el área sin necesidad de cerrar el espacio mientras una pequeña mesa auxiliar roja de Estudio Cantón aporta apoyo y guardado de libros y objetos divertidos comprados en viajes.
Un cuadro tipo lámina comprado del museo Thyssen de Madrir introduce un punto focal y guiño arty. Es un rincón íntimo y sereno que acompaña distintos momentos del día.
Orden y acción en la cocina... y el comedor

La cocina se plantea como un espacio práctico y ordenado, donde el diseño acompaña la vida cotidiana sin perder estética. Los muebles y frentes lisos construyen una imagen limpia y contemporánea realzada por una paleta neutra que aporta luminosidad y amplitud visual.
La mesada oscura introduce contraste mientras que el frente espejado amplía el espacio y refleja luz natural reforzando la sensación de continuidad y profundidad.


La mesa del comedor de líneas simples está hecha a medida, y las sillas con estructura metálica aportan ligereza y refuerzan el contraste entre materiales nobles y líneas contemporáneas.
La combinación de madera, cuero y metal construye un lenguaje equilibrado donde cada elemento cumple una función estética y práctica.
Jugar el en baño
En el toilette el diseño se permite un gesto más lúdico. El detalle protagonista llega a través de las piezas decorativas con motivos marinos en la pared y las toallas de mano decorativas, que aportan color y personalidad sin alterar la armonía del conjunto.
“En los viajes busco objetos que me gusten como la langosta de colores que encontré en la isla de Paros” cuenta María.
Un espejo de líneas simples amplia visualmente el espacio y potencia la luz. El baño se resuelve con una estética depurada donde los materiales nobles son los protagonistas, la mesada de piedra natural, un espejo circular que amplía el espacio, debajo de la mesada como contrapunto un mueble bajo de madera con impronta vintage introduce calidez y carácter, sumando un espacio de guardado sin perder liviandad visual.
Un dormitorio con calma y mucha onda

El dormitorio principal se concibe como un refugio sereno, dominado por una paleta clara que invita al descanso.
La cama vestida en blancos con un toque azul (Zara Home), se destaca por su sencillez y se equilibra con acentos de color que introducen diseño sin romper la calma general.
El arte se vuelve protagonista, con una pieza de lenguaje abstracto que aporta textura y un punto focal sutil.
El escritorio de madera añade calidez y refuerza el carácter personal del espacio, es un antiguo secretaire. Textiles suaves, una alfombra de diseño geométrico y luminarias de formas orgánicas completan la escena.

En el exterior del departamento, la mesa y los asiento (El Canton) del balcón son de líneas simples y arman un comedor exterior funcional, ideal para desayunos o encuentros informales en diálogo directo con el interior gracias a las carpinterías de gran formato.
La elección de mobiliarios en tono petróleo aporta contraste y define el espacio mientras que los almohadones bordados mexicanos suman color y un guiño artesanal.
Producción: Malu Satzger. Fotos: Rocío Bustos.





