Decirle adiós al chupete no siempre es fácil. Para los niños suele ser un objeto de gran valor afectivo, un símbolo de apego y consuelo. Sin embargo, los especialistas coinciden en que prolongar su uso más allá de los 2 años puede generar complicaciones en la salud y el desarrollo infantil.
¿Por qué dejar el chupete antes de los 2 años?
Según la Sociedad Argentina de Odontopediatría, el chupete debería suspenderse alrededor de los 2 años. La Academia Americana de Pediatría también recomienda no extender su uso más allá de esa edad.
Los motivos son claros:
- Desarrollo del lenguaje: los estudios muestran que los niños que usan chupete con frecuencia tienen un vocabulario más reducido al año y a los 2 años. Esto puede repercutir en su desarrollo socioemocional y cognitivo.
- Problemas dentales: el uso prolongado puede generar maloclusión, alteraciones en el paladar, dificultades en la masticación y en la dentición.
La puericultora y especialista en lactancia Victoria Soares lo explica así: “Lo recomendable es ir suspendiendo su uso abusivo a partir del año. A partir de los 2 años, es importante no prolongarlo más”.
Estrategias para dejar el chupete
Soares subraya que el proceso debe ser gradual y respetuoso: “Puede ser todo un desafío, pero es importante entender que para el niño es un objeto de mucho valor con el que generó apego”.
Algunas recomendaciones para acompañar este cambio son:
- Reducir el uso progresivamente: limitarlo a momentos específicos como la hora de dormir.
- No tenerlo a la vista: guardarlo en una cajita y explicarle al niño que “el chupete está descansando”.
- Ofrecer alternativas: un peluche, una manta o un objeto de apego que reemplace el chupete.
- Refuerzo positivo: felicitarlo cada vez que pasa un rato sin chupete, validar sus emociones y reconocer su esfuerzo.
- Calendario motivador: marcar con stickers los días sin chupete como una forma de celebrar los logros.
Soares también aclara que no es recomendable decir que el chupete se perdió, romperlo o untarlo con sabores desagradables, ya que no es una forma respetuosa de acompañar al niño. Además, es mejor evitar que este proceso coincida con momentos de grandes cambios, como una mudanza, el inicio del jardín maternal o la llegada de un hermano.
Especialista consultada : @vickysoarespueri
Suscribite al newsletter de Para Ti
Si te interesa recibir el newsletter de Para Ti cada semana en tu mail con las últimas tendencias y todo lo que te interesa, completá los siguientes datos:

