Levantar la vista al cielo siempre fue una forma de buscar respuestas, pero lo que sucederá este 28 de febrero promete ser una experiencia superadora tanto para los amantes de la astronomía como para quienes transitan un camino espiritual. Se trata de una alineación planetaria visual, un fenómeno poco frecuente donde varios planetas del sistema solar parecerán ubicarse en una misma franja del cielo desde nuestra perspectiva en la Tierra.
Aunque científicamente no es una línea recta perfecta en el espacio —ya que cada planeta sigue su propia órbita—, visualmente será un despliegue asombroso. Tan especial es este evento que, según los cálculos astronómicos, una configuración de esta magnitud no volverá a ocurrir hasta dentro de varios siglos, precisamente en el año 2492.
Una invitación al orden interno y el cambio personal
Más allá de los telescopios y los datos técnicos, este tipo de configuraciones despiertan un profundo interés en las corrientes holísticas. Se interpretan como momentos simbólicos de cambio, donde el cosmos parece "acomodarse" para enviarnos un mensaje de claridad.
Para entender este impacto, consultamos a Paula Martín, especialista en tarot evolutivo y creadora de Alma de León, quien sostiene que estos eventos se viven como instancias de introspección necesarias. “Las alineaciones planetarias simbolizan momentos de orden interno. Así como los planetas parecen acomodarse en el cielo, las personas pueden sentir la necesidad de reorganizar su vida y tomar decisiones importantes”, explica la especialista.
Según su enfoque, no se trata de una determinación externa, sino de un reflejo de nuestro mundo interior. “Desde el enfoque del tarot evolutivo, este tipo de fenómenos se vinculan con ciclos de cierre y apertura, momentos propicios para revisar objetivos, soltar lo que ya no funciona y proyectar nuevos caminos. No se trata de que los planetas determinen lo que nos pasa, sino de utilizarlos como un espejo simbólico para reflexionar sobre nuestro propio proceso”, detalla Paula.
El "tiraje cósmico": los arcanos que bajan del cielo
En términos simbólicos, una alineación es un momento en que las energías dialogan entre sí, potenciando mensajes tanto colectivos como personales. Para Paula Martín, el desfile del 28 de febrero es mucho más que un dato del calendario astronómico: “Sin duda, el cielo nos regalará algo más que un fenómeno astronómico: desde la mirada del tarot, será un gran tiraje cósmico abierto, donde el Universo desplegará sus arcanos mayores frente a nuestros ojos”.
Si analizamos el cielo de esa noche bajo el lente de los arquetipos del tarot, cada planeta protagonista tiene algo para decirnos:
- Mercurio (El Mago): Se verá bajo en el horizonte. Representa la comunicación y la palabra creadora. “Nos recuerda que el poder de manifestar comienza con una intención clara… aunque aún esté naciendo”, señala la experta.
- Venus (La Emperatriz): Será el punto más brillante del cielo, simbolizando el deseo, la abundancia y el magnetismo. Es el corazón iluminando la escena y nos invita a preguntarnos: ¿qué estás nutriendo hoy en tu vida?
- Saturno (El Ermitaño / La Justicia): Con su luz estable, nos habla de madurez, responsabilidad y estructuras. Paula advierte que, bajo esta influencia, “lo que no esté sólido, se revelará”.
- Júpiter (La Rueda de la Fortuna): Se encontrará cerca de una Luna iluminada al 90%. Su presencia sugiere expansión y giros importantes en el destino, acompañados de una gran claridad emocional.
- Urano (El Loco) y Neptuno (La Luna): Ambos representan lo sutil y lo revolucionario. Mientras Urano nos habla de despertares y cambios súbitos (que a veces requieren binoculares para ser vistos), Neptuno se vincula con la intuición y los sueños, recordándonos que lo espiritual se percibe cuando afinamos la sensibilidad.
¿Cuándo y cómo observar este fenómeno?
Para no perderse este evento único, es importante tener en cuenta algunas recomendaciones prácticas. El fenómeno será visible el 28 de febrero de 2026, aunque también podrá apreciarse en los días previos y posteriores.
- El momento ideal: Entre 30 y 60 minutos después del atardecer.
- Hacia dónde mirar: Al oeste y suroeste se ubicarán Mercurio, Venus, Saturno y Neptuno. Júpiter se encontrará hacia el sureste, mientras que Urano estará más alto en el suroeste.
- La clave: Aprovechar la caída del sol para ver cómo los puntos brillantes empiezan a ganar protagonismo sobre el horizonte.
Este 28 de febrero se presenta como la fecha ideal para levantar la vista. Ya sea por curiosidad científica o por una búsqueda personal de respuestas, el universo nos ofrece una función de gala que tardará siglos en repetirse. Es, en definitiva, una invitación a detenerse, observar y, como sugiere Paula Martín, animarse a leer lo que el cielo tiene para decirnos.
Nombre: Paula Martín, Especialista en tarot evolutivo y terapias holísticas - Alma de León (@almadeleon_holistico)

