Medicamentos para la obesidad: por qué no alcanzan si no hay un abordaje integral
 

Medicamentos para la obesidad: por qué no alcanzan si no hay un abordaje integral

Medicamentos para la obesidad: por qué no alcanzan si no hay un abordaje integral
Los fármacos para el sobrepeso y la obesidad pueden ser aliados valiosos, pero solo si se indican dentro de un abordaje integral y con seguimiento profesional. Por qué no existen soluciones mágicas y qué riesgos implica su uso inadecuado.
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En los últimos años, los medicamentos para tratar el sobrepeso y la obesidad se convirtieron en protagonistas. Ganaron visibilidad, despertaron expectativas y prometieron resultados que, durante décadas, parecían inalcanzables. Sin embargo, junto con esta nueva etapa también surgió una idea simplificada: que una enfermedad compleja puede resolverse solo con una receta.

“El uso creciente de medicamentos para tratar el sobrepeso y la obesidad abrió una oportunidad terapéutica importante, pero también expuso creer que una enfermedad compleja puede resolverse solo con una receta. La indicación inadecuada no solo limita los resultados, sino que puede perjudicar al paciente y desvalorizar herramientas que, bien usadas, son muy efectivas", explicó la nutricionista Ana Cascú (MN 105.261).

La especialista explica que el contexto es clave. La llegada de nuevos fármacos marcó un antes y un después, pero también amplió su uso fuera del marco clínico adecuado.

“En los últimos años, los fármacos para combatir la obesidad ganaron visibilidad y protagonismo, marcando una bisagra en el tratamiento de esta enfermedad. Su llegada generó expectativas, pero también un uso cada vez más extendido fuera del marco clínico adecuado. El problema no es la existencia de estas moléculas, sino cómo, por quién y en qué contexto se indican", determinó la experta.

Lejos de ser un problema simple, la obesidad requiere una mirada integral. “La obesidad es una enfermedad muy compleja, con múltiples aristas. No se trata solamente administrando un medicamento. Pensarla como un problema simple implica desconocer su naturaleza crónica y multifactorial, en la que intervienen factores metabólicos, hormonales, genéticos, conductuales y emocionales, entre otros más", aseguró la médica.

Qué significa “quemar una molécula”

En el ámbito médico existe una expresión que grafica lo que ocurre cuando un tratamiento se utiliza sin el acompañamiento adecuado.

“En el lenguaje médico, existe una expresión clara: ‘se quema una molécula’. Esto ocurre cuando un fármaco sale al mercado y comienza a utilizarse sin el conocimiento ni la formación necesarios para tratar pacientes con esta complejidad. El resultado es previsible: se incrementan los efectos adversos, aparecen resultados indeseados y el paciente termina abandonando el tratamiento. El medicamento funciona, pero fue mal indicado", determinó la nutricionista.

Las consecuencias no son menores. Según Cascú, la experiencia negativa puede generar rechazo hacia tratamientos que, correctamente indicados, podrían haber sido útiles.

“Cuando el abordaje no es el adecuado, se generan experiencias negativas que hacen que muchas personas no quieran volver a utilizar ese tratamiento y después se termine hablando del ‘efecto rebote’. En definitiva, lo único que se logra es que la enfermedad no se controle y continúe avanzando, con el impacto negativo que esto tiene. Con esto quiero decir: gana la enfermedad", expresó la especialista.

La importancia del seguimiento profesional

Tratar la obesidad no es un proceso lineal ni inmediato. Requiere tiempo, formación y acompañamiento sostenido.

“Tratar la obesidad requiere formación específica, experiencia clínica y seguimiento sostenido. Implica evaluar comorbilidades, riesgos, expectativas y acompañar al paciente en un proceso que no es lineal ni inmediato", declaró la experta.

Cuando el medicamento se presenta como solución aislada, el enfoque pierde eficacia. “Cuando los fármacos para el sobrepeso y la obesidad se indican sin una dedicación específica a esta patología, o cuando se los presenta como una solución aislada, se pierde la oportunidad de utilizarlos de manera eficaz y segura. La consecuencia es doble: pacientes frustrados y herramientas terapéuticas desacreditadas", aseveró la médica.

Obesidad: no hay recetas universales

La conclusión es clara: los fármacos pueden ser aliados valiosos, pero dentro de un tratamiento integral y personalizado.

“Siempre que se utilice un fármaco para tratar el sobrepeso o la obesidad, debe hacerse en consulta con profesionales formados en este campo. Los medicamentos son aliados valiosos, pero no reemplazan la mirada clínica ni el abordaje integral. La obesidad no se trata con soluciones rápidas ni recetas universales. Necesita tratamientos serios, personalizados y bien indicados", aseguró Cascú.

En un contexto donde las soluciones rápidas seducen, la advertencia de la especialista invita a frenar, informarse y buscar acompañamiento profesional. Porque cuando el tratamiento es adecuado, no gana la enfermedad: gana la salud.

 
 

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