La colección Otoño-Invierno 2026 de Vivienne Westwood fue, como era de esperar, todo menos predecible. El diseñador Andreas Kronthaler, actual director creativo de la casa fundada por Vivienne Westwood, tituló el desfile Catch the Rhythm (“Agarra el ritmo”).

La idea era simple pero potente: una colección que pareciera un gran guardarropa arrojado al aire, donde cada persona toma una prenda y construye su propio estilo.

El resultado fue un desfile lleno de energía: caos creativo, sensualidad y guiños al cine europeo. Entre las musas de la temporada apareció la actriz Romy Schneider, símbolo de elegancia y valentía artística.

Las tendencias del desfile de Vivienne Westwood

Vestidos con costuras visibles
Una de las claves de la colección fue la estética inacabada. Vestidos con costuras abiertas, telas torcidas y drapeados irregulares daban la sensación de prendas todavía en proceso. La intención era que la ropa se adaptara al cuerpo de quien la usa, en lugar de imponer una forma rígida.
Sensualidad punk
El ADN provocador de la marca volvió a aparecer. Ligueros, medias y sujetadores se integraron al look de forma visible, combinados con abrigos pesados o blazers clásicos. El contraste entre erotismo y estructura crea una silueta que es a la vez fuerte y vulnerable.
Influencia medieval y teatral
Parte de la colección se inspiró en el vestuario del diseñador italiano Danilo Donati para la película The Canterbury Tales. Esto se tradujo en vestidos camiseros atados con cintas, telas envueltas y detalles que evocaban una estética medieval reinterpretada desde el punk.
Hombreras exageradas
Los abrigos y suéteres mostraron hombreras dobles y voluminosas, una silueta protectora que contrastaba con la fragilidad de las telas livianas o los detalles de lencería. Es una forma de dramatizar la figura sin perder movimiento.
Mezclas de colores y estampas inesperadas
Nada en la colección parecía perfectamente combinado. Rayas, tonos intensos y texturas diferentes convivían en un mismo look, reforzando la idea de estilo espontáneo y anti-regla que siempre definió a la casa.
Moda como personaje
Cada salida parecía representar un rol: aristócratas punk, novias anárquicas, estudiantes rebeldes o figuras teatrales. Más que looks aislados, la pasarela se sintió como un universo de identidades, algo que siempre estuvo en el corazón del legado Westwood.

Un desfile con música y espíritu underground

La banda sonora del show fue creada por Boy George y Kinky Roland, reforzando la conexión histórica de la marca con la escena musical alternativa de Londres.

En la primera fila también estuvieron artistas que encarnan ese espíritu libre, como Lola Young y Chappell Roan.
Porque, en el universo Westwood, la moda nunca fue solo ropa: siempre fue una forma de expresión cultural y rebeldía inteligente.

Vivienne Westwood en París 
Vivienne Westwood en París 
Vivienne Westwood en París 
Vivienne Westwood en París 
Vivienne Westwood en París 
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Vivienne Westwood en París 
Vivienne Westwood en París 
Vivienne Westwood en París 
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