La casa de Nicolás Cabré y Rocío Pardo llama la atención en redes por su estética relajada y luminosa. Con una impronta boho, detalles mediterráneos y una paleta de tonos neutros, la pareja logró construir un hogar donde el diseño y la naturalidad conviven en equilibrio.
Con un estilo que combina lo boho, lo mediterráneo y ciertos guiños escandinavos, el resultado es un espacio luminoso, relajado y coherente, donde cada detalle parece pensado para transmitir calma.

Una transformación con identidad propia
El primer impacto llega en el comedor que la pareja diseñó en su casa: una mesa de madera maciza, sillas de ratán y textiles en tonos crudos definen el espíritu del ambiente. Todo respira naturalidad.

Las lámparas de fibras naturales, con formas orgánicas, funcionan como verdaderas piezas protagonistas y refuerzan ese aire cálido y bohemio que atraviesa toda la casa.

Un living pensado para bajar un cambio
El living continúa con la misma lógica: tonos neutros, texturas suaves y una distribución que prioriza la comodidad.
Un gran sillón frente al televisor marca el eje del espacio, acompañado por almohadones, una alfombra cálida y objetos deco que suman personalidad sin sobrecargar.
Detalles como una lámpara de sal, un canasto de mimbre y una lámpara de pie completan un ambiente pensado para relajarse.

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Cocina integrada y funcional
La cocina sigue la misma línea estética: madera natural, tonos beige y una sensación de orden permanente.
La mesada amplia y la barra con banquetas tapizadas aportan practicidad y un toque sofisticado. Los electrodomésticos y accesorios se integran de forma armónica, sin romper la estética general.

El gran protagonista: un jardín con espíritu de resort
El exterior es, sin dudas, uno de los puntos más impactantes.
La pileta fue diseñada con un estilo de playa tropical, con piso símil arena y una “playa húmeda” que invita al relax total. También suma un sector de piedra natural que aporta textura y contraste.



En ese entorno, Cabré se mostró varias veces descansando en una reposera, en un espacio que parece pensado para desconectar por completo.
El resultado final es un hogar donde el diseño y la funcionalidad conviven en equilibrio, con una premisa clara: crear un refugio donde la calma sea protagonista.





