A medida que avanza la investigación por la muerte de Ángel Nicolás López, comienzan a conocerse detalles sobre el entorno en el que vivía.
De acuerdo a un relevamiento realizado por Clarín en el lugar, la vivienda donde residía junto a su madre estaba ubicada en la zona de Quintas, a unos seis kilómetros del centro de Comodoro Rivadavia, en un área de difícil acceso, con calles de tierra y sin señalización.
Una casa de chapa y un solo ambiente
La construcción era extremadamente precaria: un ambiente reducido, de aproximadamente dos por tres metros, donde convivían cuatro personas.
Allí vivían Ángel, su madre, la pareja de ella y la beba que tenían en común.
Según reconstruyó la enviada especial de Clarín, el espacio no contaba con divisiones ni condiciones adecuadas de habitabilidad. La cama del nene estaba ubicada en un rincón, cerca de un termotanque, en un ambiente donde también se distribuían los pocos muebles.
El techo de chapa presentaba goteras y el lugar evidenciaba signos de abandono.
El testimonio del dueño
El propietario del terreno donde se encuentra la vivienda contó que la familia llegó allí sin muchas alternativas.

“Es una casita de chapa de solo un ambiente. Estaban apretados porque es medio chico”, relató en diálogo con el medio mencionado.
Además, explicó que la pareja había tenido dificultades económicas y no pudo sostener el alquiler anterior.
Un video que generó indignación
En las últimas horas también se viralizó un video en el que se muestra el interior de la vivienda. El periodista Ale Pueblas compartió las imágenes que indignan.

Las imágenes exhiben un espacio reducido, con colchones, ropa acumulada y una estructura deteriorada. El registro generó conmoción y bronca, especialmente entre familiares del padre del niño.
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Lo que decían los vecinos
Vecinos del barrio también aportaron su mirada sobre la vida cotidiana en el lugar. Según consignó la enviada especial del medio citado, algunos señalaron que se escuchaban discusiones frecuentes dentro de la vivienda.
“Escuchaba discusiones fuertes entre ellos”, contó el dueño del terreno, quien además aseguró que nunca imaginó un desenlace así.

Otro vecino, en tanto, recordó haber visto al nene días antes caminando con su mamá rumbo al jardín.
Un entorno bajo la lupa
La precariedad de la vivienda y las condiciones en las que vivía el niño se suman ahora a los elementos que analiza la Justicia.
Mientras se esperan los resultados de las pericias, el foco también se posa en el contexto en el que crecía Ángel, un aspecto que podría resultar clave para entender lo ocurrido.




