En el marco de la Milan Fashion Week, Benicio Gravier volvió a subirse a una pasarela internacional, esta vez nada menos que para Emporio Armani. Si bien no es la primera vez que el hijo de Valeria Mazza desfila en el exterior, esta presentación tuvo un significado especial para toda la familia.
La colección se mostró en un contexto profundamente simbólico: fue una de las primeras grandes presentaciones de la firma tras la muerte de Giorgio Armani, figura central de la moda italiana y amigo cercano de los Gravier-Mazza.


Un lazo que atraviesa generaciones
La relación entre la familia y la casa Armani no es nueva. Valeria Mazza fue una de las grandes modelos internacionales que brilló en esas pasarelas en los años dorados del diseñador. Volver ahora, pero desde otro lugar —como madre— y ver a su hijo desfilar para la misma marca, convierte el momento en algo profundamente emotivo.

En la primera fila estuvieron ella, Alejandro Gravier y su hija Taina, acompañando a Benicio en una noche que fue tanto profesional como familiar.

Para Valeria, no se trató solo de un desfile más: fue una manera de rendir homenaje a un diseñador que marcó su carrera y que, además, mantuvo una relación cercana con la familia durante décadas.
Benicio Gravier y su consolidación internacional
Benicio ya viene construyendo su propio camino en la industria. Con presencia en pasarelas europeas y una imagen que combina elegancia clásica con frescura joven, su participación en Emporio Armani reafirma su proyección internacional.

En una temporada cargada de emoción para la moda italiana, el desfile no solo presentó una nueva colección: también dejó imágenes que hablan de legado, continuidad y homenaje.
La historia se repite, pero con nuevos protagonistas. Y esta vez, el apellido Mazza volvió a resonar en Milán, desde la pasarela.
Fotos: @rogerveksteinph. Foto de pasarela: Fototonicias.

