En el mes de la Lucha contra el Cáncer de Mama, Para Ti convocó a una mujer resiliente, una luchadora, una figura muy querida por el público: Pitty, la numeróloga. A solo cuatro meses de haber finalizado su tratamiento, habla con la emoción a flor de piel y con la fuerza de quien renació para mirar la vida desde otro lugar.

“Soy una sobreviviente. Ese es el título que quiero para todas las mujeres que están pasando por esto. Solo tengo que decir gracias”, comienza.
- ¿Qué nos podés contar, tras haber finalizado tu tratamiento contra el cáncer?
- pesar de todo lo vivido, si tengo que mirar para atrás, tengo que decir gracias, porque esta pasión, esta profesión, me ha traído muchas satisfacciones y no creo haberme enfermado por eso. Pero tengo claro que hay una información en el 96% del inconsciente que es lo que heredás en tus células. Esto, por un lado. Por el otro, hay una parte espiritual que te acompaña, que es lo que vivís (hasta los 7 años queda grabado en tu inconsciente).

El costo del sacrificio y la culpa
- ¿Y cómo cambió esa información celular después de esta experiencia?
- El cáncer te da un golpe de realidad. Cuando empecé la terapia, me dijo la psicóloga —que era psicóloga y aparte cirujana— que se cansó de operar a gente con cáncer, y que todas esas personas eran egoístas consigo mismas: deportistas, fanáticas de lo que hacían, y que se olvidaban de ellas. Dice que un día empezó a estudiar más a fondo -más allá de la psicología- y se dio cuenta de que había una información en nuestras células que hace que cuando vos llegás a la mitad de la vida, ahí es donde el cuerpo enferma. Por eso es muy importante que sepas que te tenés que hacer controles.
Hay unos controles, ahora, que estudian tu ADN para saber si vos heredaste, si tu familia tiene esa mutación.

-¿Cómo fue para vos recibir el diagnóstico?
-Era 2024, venía de un viaje en el que me había encontrado con diferentes líderes, y me generó un sorpresa que no me esperaba. En la primera instancia, como cualquier ser humano, fue muy traumático. No entendía por qué yo tenía que vivir eso. Y, en la segunda etapa, a los pocos días... Viste que el alma es un poco sabia... mi abogado me dijo: es una nueva historia que vas a tener para contar.

- ¿Qué fue lo más impactante de este proceso?
- Lo transité con todos los condimentos. Vi muchas mujeres del interior venir solas, con su bolsito. Yo dije: “Qué fuertes, ¿no?”. Y también vi personas a las que se les tocaba la campanita y se iban, y también vi gente descompensándose. Fue una película, una parte de la vida que sabés que puede existir, pero que no podés creer cuando la vivís.

El mensaje del cáncer: priorizar lo esencial
- ¿Y qué aprendizaje clave te deja esa película?
- Te deja en un lugar donde aprendés que tenés que dedicarte a vos. Que está buenísimo tener pasiones-yo no voy a dejar de ser una apasionada en todo lo que hago- pero que hay un momento en que tu merienda es importante. Que todo lo que se pueda arreglar con plata, se arregla, y no es importante. Que es importante sacarse el ego y revincularse. Que es muy importante trabajarse (¡hoy hay tantas herramientas!), reprogramarase y dejar de creerse lo que la cabeza piensa, porque todo eso, tarde o temprano, el universo te lo cobra.

Yo, como persona resiliente o a la que el Universo le regaló otra oportunidad, tengo una lucha interna entre la pasión (que es lo que a mí me lleva a hacer todo lo que fui construyendo y todavía lo sigo haciendo) y también, un poco, ir regulando.
- ¿Cómo lográs mantener ese recuerdo presente?
- Cuando a uno lo pisa un camión, o tiene un accidente, pasan tres meses y te olvidás. Así es el ser humano. Yo trato de tener claro eso, de no olvidarme. Y también de entender a todas las mujeres que están pasando esto, que si lo agarrás a tiempo, esto se cura. Hoy, un 99% de las mujeres que tienen cáncer se curan con un tratamiento. Obviamente, que si no hacés tus chequeos, te puede agarrar de sorpresa y ya no hay tiempo. Y el tiempo es lo único que no tiene valor en la vida: TU tiempo.
Yo lo pude transitar con los tres chicos y mi hija del corazón (que es mi secretaria) y que lo sorteé de una manera donde hubo todos los condimentos. Hoy elijo revincularme con mis seres queridos desde otro lugar. Entiendo que cada uno hizo lo que pudo y que yo, como protagonista de mi propia vida elijo otra calidad de vida. Que un día puedo levantarme y elegir hacer otras cosas.

-Sin cargar con una culpa de que "no se puede"...
-Y nacemos esa una culpa... yo soy de la generación del 77 donde la culpa era el nombre y los miedos el apellido. Yo nunca le tuve miedo a nada pero esto me desarmó y me construyó desde otra versión, otra forma, otra mirada. Me gustan otras cosas, trato de... no sé si ser la más buena, sino la más clara con lo que yo quiero. Es un barajar y dar de nuevo. Yo siento que tengo la ficha cortada y no porque me vaya a morir, sino porque ya marqué la tarjetita y entonces mi vida tiene que ser con otra calidad. Por que ni idea qué es lo que va a pasar mañana... ¡y mirá quién te lo dice!

Entiendo que tenemos una parte de la historia escrita: tenemos un nombre y una fecha de nacimiento. Pero hay un montón de años que son de libre albedrío, en los que uno decide cómo. Yo tengo ciclos cada seis años y justo me daba 47 y yo pensé que era la cantidad de viajes o de contrataciones que había tenido con todos los líderes más importantes.
Cuando me vi caminando por China, Estados Unidos, con diferentes monstruos dije "es esto". Y vos sabés que si sumás 4 y 7, te da 11, y yo llegué a la Argentina en el mes 11 y el 16 de diciembre me enteré que tenía cáncer. O sea que el Universo es tan perfecto que nada tiene que ver con todo esto que te prepara para tu propia vida. Fue un año de karma, de destino. Me toca el año que viene 7, que va a ser de evolución espiritual donde seguramente vendrán otras pruebas, otras historias.

Pero lo real que yo quiero transmitir y compartir con las mujeres es que no se olviden de ellas. Las mujeres tenemos muchos prejuicios, sobre todo, ciertas generaciones (como la mía) que quedaron en medio de estas cosas de "lo correcto". Hay que aprender a vivir... es un hilito muy finito pasarse de mambo, el no enojarse con la vida cuando te hace pasar esto pero te puedo asegurar que la vuelta manzana la pegás y te volvés a reinventar y obvio que te queda el cagazo, la sensación de qué onda... ¿y si vuelve? Pero con la convicción de que, generalmente, este tipo de enfermedades, a tiempo, hoy en la Argentina, hay una posibilidad enorme de revertirla. Si no te tocaste la teta o no hiciste nada para tus controles, mal hecho. Lo tenés que hacer.

Sanar con caballos y el don ampliado
-¿Cómo viviste el tratamiento?
-Todo lo hice trabajando, hubo algunos días que me sentí más descompuesta que otros; en ocasiones me dolían los pinchazos y otros momentos en los que tenía que estar en cama porque sentía muchas ganas de ir al baño, otros días en los que tuve fiebre. La historia verdadera es bastante fuerte pero también es real que todos los que estamos en esta vida tenemos nuestro propio dolor o tenemos algo que nos pasa y nos hace aprender todo el tiempo.

- ¿Hablaste con el cáncer o hiciste alguna terapia alternativa?
- Hice muchas cosas. Hice todo lo que los médicos me dijeron que tenía que hacer. Soy disciplinada, entonces hice todo, pero también trabajé mi parte espiritual. Nicole Neumann me recomendó unas mujeres espectaculares que me hicieron conectar con los caballos, que nunca los había conocido: hice constelaciones con caballos. Vi cómo un animal irradia una energía 5 veces más que la nuestra y puede conectar con el alma de uno: el caballo se puso en mi pecho.

Después me fui con una psicóloga y me desprogramé. Ahí pude ver realmente por qué me había enfermado. Vi situaciones en las que inconscientemente, por un lado, las células que son la herencia de las generaciones anteriores. Pero también la forma de vincularte: cómo te quedó ese chip que te vas. hacer de un problemita un problemón. De cómo vos sufrís porque te pasó tal cosa y lo repetís y lo repetís. Así que me reprogramé y te digo que hoy, después de todo lo que hice en seis meses (tambores, reiki, dejar de lado el mate, no poder cortarme las uñas, no poder comer frutillas). Todo fue parte de reeducarme y darme la oportunidad de saber que para sanarte hay que revisar bien adentro. Y de saber por qué a uno le duelen más las cosas que a otras personas.

- ¿Sentís que, a través de esta experiencia, tu conexión con las almas es todavía más cercana?
- Sí, estoy en una etapa donde estoy haciendo otras terapias, siempre estoy estudiando y buscando información. A veces camino por la calle y ya veo doble. Pido mucha asistencia: la otra vez fui a un cura sanador, el padre Fabricio que te da la bendición y le decía todo esto. Se ve que mi canal se abrió tanto que estoy tremenda, ¿viste? A tal punto que estoy trabajando muy poquito, estos creando más con mis velas, haciendo cosas creativas, para cuidar mi energía.

Gracias a Dios uno creció, maduró, soy muy respetuosa con las cosas que digo. Antes me animaba, salía, decía y ahora soy más cuidadosa. Por que sé que este don hermoso que tengo solo para algunas personas tiene que ser dado, hoy que hay tanta información y tantos mensajes, con mucho respeto porque no sabés qué le puede pasar al otro.
Son cosas que entendés cuando madurás, te volvés más adulta y cuando ya los chicos están criados y cuando entendés que te amigaste con el personaje. Entendés que todos estamos en la tierra, que yo soy igual que la persona de enfrente, nada más que tengo un don con algunas personas y lo que hago es sobrellevarlo muy bien. Trato de bendecirlo todos los días, pero también de tener mucho cuidado porque hoy la gente está con mucha necesidad, hay mucha confusión. Yo no sano, no curo, no tengo poder, nada de eso. Simplemente, a veces, es una palabrita lo que yo tengo para decir. Después, todo lo demás, yo soy no quien para decirlo.

Los proyectos que vienen y la nueva vida
- ¿Y nos querés contar alguna cosita nueva sobre vos, para lo que viene?
- Estoy por armar una casa esotérica, un tecito, un encuentro donde la gente pueda venir a vivir la experiencia. También estoy lanzando una línea de cosméticos esotéricos. Por ejemplo, unos delineadores: ¿Sabés por qué desde tiempos remotos se delineaban los ojos? Por la protección. lo hacían los egipcios para cuidarse de que nada les pasara: los espíritus no las tomaran, ¡Así que todas las mujeres deberíamos salir con los ojos delienados!
Estoy creando una marca de cremas... todo lo que uno se ponga en el cuerpo tiene que tener una intención. En esta nueva era, cada vez que te pongas una crema en tu cuerpo, realmente me parece que una tiene que hacer una afirmación. Esta es una nueva era, con una nueva mirada de comunicación: cada vez que vayas a meter algo a tu panza, no hace falta que te biodecodifiques. Lo vas a estar haciendo mientras estés comiendo: decir 'esta masita que estoy comiendo no me va a generar nada negativo'. Por eso es tan importante que en el momento que vos tengas tu desayuno, tu merienda, tu cena, seas tu templo, tu lugar. A veces no importa cuánto tenés sino que valores eso que tenés, tu templo.

Por otro lado, yo ya soy coach y voy a empezar a estudiar una parte donde voy a poder estar en contacto con la gente en esta nueva era que permite comunicarte en forma directa a través de la llegada, tengo un montón de cosas que voy a estar creando mientras Dios y el Universo así lo quieran.

Hoy estoy lista para comunicar, para mostrar: no somos una sola cosa las mujeres. Somos mamás, somos mujeres, somos empresarias. Podemos reinventarnos todo el tiempo. Y a todas nos gusta lo mismo: vernos bien y conectarnos con la parte espiritual.
Foto: Chris Beliera @chrisbeliera
Estilismo: Lula Romero @lula.romero.stylist
Maquillaje y peinado: Natali @natalipomasonccomkp para @sebastiancorreaestudio
Traje @adrianacostantini
Vestido @pupetete
Pantalón de lino @claraibargurenoficial y camisa @adrianacostantini
Accesorios @tina.allo y @fahomaba
Suscribite al newsletter de Para Ti
Si te interesa recibir el newsletter de Para Ti cada semana en tu mail con las últimas tendencias y todo lo que te interesa, completá los siguientes datos:

