Saint-Tropez volvió a pronunciar su nombre. Esta vez no fue por una película, una foto icónica o una aparición pública, sino para despedir a Brigitte Bardot, una de las figuras más influyentes del cine francés y de la cultura popular del siglo XX. La actriz murió a los 91 años y su funeral combinó un acto privado con un homenaje masivo que reunió a vecinos, admiradores y referentes del mundo cultural.


La ceremonia religiosa se realizó en la iglesia Notre-Dame de l’Assomption, el mismo templo que Bardot solía visitar durante su vida en la Costa Azul. Mientras tanto, en las calles del pueblo, miles de personas se acercaron para acompañar el momento y rendirle tributo a quien eligió Saint-Tropez como su hogar durante décadas.

Un funeral íntimo y una despedida multitudinaria
El cortejo fúnebre partió desde La Madrague, la histórica casa donde Brigitte Bardot vivió gran parte de su vida y donde falleció el 28 de diciembre. A su paso, el silencio se mezcló con aplausos espontáneos y flores dejadas por quienes quisieron estar presentes, aunque fuera desde afuera.


La misa fue reservada para familiares y personas cercanas, pero se dispusieron pantallas en distintos puntos de la ciudad para que el público pudiera seguir la ceremonia. La música elegida y el clima sobrio marcaron una despedida sin estridencias, en línea con el perfil que Bardot había elegido para sus últimos años, lejos de la exposición mediática.

Entre los asistentes hubo figuras del espectáculo francés y representantes de organizaciones vinculadas a la defensa de los animales, una causa que la actriz abrazó con fuerza tras retirarse del cine.


Qué se sabe sobre la causa de su muerte
En las horas previas al funeral, su esposo, Bernard d’Ormale, confirmó que Brigitte Bardot murió a causa de un cáncer contra el que venía luchando desde hacía un tiempo. Según explicó, había atravesado intervenciones quirúrgicas y tratamientos, pero su estado de salud se fue debilitando en los últimos meses.

Hasta el final, Bardot permaneció en su casa de Saint-Tropez y, de acuerdo con su entorno, siguió atenta al trabajo de la fundación que lleva su nombre y que desde hace décadas se dedica a la protección de los animales.


Una figura que marcó época
Brigitte Bardot fue mucho más que una actriz exitosa. Su irrupción en el cine en los años 50, especialmente con Y Dios creó a la mujer, la convirtió en un símbolo de libertad, sensualidad y ruptura de moldes. A los 39 años decidió alejarse de la actuación y enfocarse de lleno en el activismo animalista, un camino que sostuvo con convicción hasta el final de su vida.



El homenaje en Saint-Tropez dejó en claro que su legado sigue vigente: en la pantalla, en la cultura popular y también en las causas que defendió durante más de medio siglo.


Fotos: Fotonoticias
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