El protocolo de los Países Bajos acaba de escribir una página inédita y tiene a un argentino como protagonista. Este lunes, Rob Jetten tomó posesión formal como primer ministro ante el rey Guillermo Alejandro en el Palacio Huis ten Bosch, en La Haya. Con 38 años, el líder del partido liberal D66 no solo se convirtió en el jefe de Gobierno más joven de la historia del país, sino también en el primero en ser abiertamente gay. A su lado, ocupando el rol de primer caballero, está Nicolás Keenan, el delantero de la Selección argentina de hockey sobre césped.



La asunción de Jetten marca el inicio de una nueva era política para la región, encabezando un gobierno de coalición en minoría. Sin embargo, más allá de los acuerdos parlamentarios, la atención del mundo se posó en la pareja. Keenan, dos veces olímpico y figura de la liga holandesa, asume ahora un compromiso protocolar que combina su carrera deportiva de alto rendimiento con la exposición internacional que implica acompañar al mandatario neerlandés.
Un amor moderno: del supermercado a las redes sociales
La historia entre el político y el deportista parece salida de una comedia romántica actual. Según relató el propio Nicolás, el vínculo comenzó de manera casual en La Haya. Se cruzaban frecuentemente en el supermercado de la zona y la química traspasó las góndolas para mudarse al mundo digital. “Me tiró un like, le devolví un like, reacción, reacción...”, recordó Keenan sobre aquellos primeros intercambios que dieron inicio a lo que él define como un amor moderno.


Pero el camino hacia la visibilidad no fue automático. Al principio, la exposición fue un desafío, especialmente para Nicolás, quien temía el impacto que su vida privada pudiera tener en su carrera profesional en el hockey. Durante un tiempo, evitó que Rob asistiera a sus partidos y prefería mantener cierta distancia en espacios públicos. “Para mí fue muy difícil”, admitió el jugador al recordar esa etapa de transición hacia la apertura total de su relación.
Con el tiempo, la seguridad de su vínculo venció a las dudas. La pareja empezó a compartir su felicidad con sus seguidores y consolidó una presencia pública natural y genuina. En noviembre de 2024, anunciaron su compromiso con una foto de sus anillos y una frase que emocionó a muchos: “Pronto seremos Mr. y Mr.”. La boda está prevista para el próximo año.
El estilo de Rob Jetten: optimismo y cercanía
Si algo caracteriza al flamante primer ministro es su capacidad de comunicación. Durante la campaña, Jetten logró diferenciarse de sus oponentes con un mensaje positivo bajo el lema Het kan wel (Sí se puede), inspirado directamente en el histórico Yes, we can de Barack Obama. Mientras otros líderes centraban su discurso en la división, él apostó por la sonrisa y la cercanía, llegando incluso a participar en programas de entretenimiento como el concurso televisivo La persona más inteligente.

Nacido en un pequeño pueblo de la provincia de Brabante, Jetten fue apasionado por la política desde chico. Aunque no basa su identidad política exclusivamente en su orientación sexual, siempre ha sido un defensor firme de los derechos LGBTIQ+. Hace unos años, se volvió viral al leer en un video la larga lista de mensajes homófobos que recibía en su teléfono, con el objetivo de concientizar sobre la discriminación en el Día Internacional contra la Homofobia.

Un nuevo rol entre los entrenamientos y el protocolo
A partir de ahora, Nicolás Keenan dividirá sus días entre los entrenamientos con la Selección nacional y sus nuevas funciones de representación. Aunque su rol como primer caballero no implica funciones ejecutivas formales, su presencia en actos oficiales simboliza un cambio cultural profundo en la monarquía y la política de los Países Bajos.

Jetten, que anteriormente fue ministro de Clima bajo la gestión de Mark Rutte, agradeció públicamente el apoyo incondicional de su prometido tras la victoria electoral. Hoy, esa unión no solo representa un proyecto de vida compartido, sino también un hito de visibilidad para la comunidad argentina en el exterior y para la diversidad en los más altos niveles del poder global.

