Entre los múltiples guiños a la identidad argentina que marcaron la colección Tierra de Adrián Appiolaza para Moschino hubo un momento especialmente emotivo: la presencia de la modelo Rosa Trosman en la pasarela.
Rosa Trosman, una argentina en la pasarela de Moschino
Hija de la reconocida diseñadora Jessica Trosman, Rosa fue una de las elegidas para formar parte del desfile otoño/invierno 2026 en la Semana de la Moda de Milán. Y no fue un detalle menor el look que llevó: desfiló con la remera estampada con el retrato pixelado de Eva Perón, una de las piezas más simbólicas de la colección.

Moda, amistad y orgullo argentino
El momento tuvo una carga emocional extra: Jessica Trosman estuvo presente apoyando a su hija desde el público. La diseñadora argentina mantiene una íntima amistad con Appiolaza, lo que suma otra capa de conexión a esta historia que mezcló talento, identidad y afecto.

En sus redes sociales, Rosa compartió su emoción con un mensaje que resume la magnitud del momento: “No pueden imaginar lo feliz e inspirada que estoy de ser parte de esta historia representando a mi país en la Semana de la Moda de Milán. ¡Para siempre enamorada! Gracias a todos, estoy infinitamente agradecida. Felicitaciones a todos”.
Un símbolo que trasciende la pasarela
La participación de Rosa no fue solo un casting internacional más. Fue parte de una narrativa mayor: una colección atravesada por la memoria, la nostalgia y los símbolos argentinos reinterpretados con el humor sofisticado que caracteriza a Moschino.

Que una modelo argentina, hija de una diseñadora clave del diseño local, desfile con la imagen de Evita en una de las semanas de la moda más importantes del mundo, no es casualidad. Es un gesto que sintetiza el espíritu de Tierra: identidad en movimiento.

Milán habló en italiano, pero esa noche también habló en argentino.


