Luego de una temporada prolongada en el país, donde retomó el vínculo con sus raíces y participó de MasterChef Celebrity, Maxi López volvió a instalarse en Suiza junto a su familia.
Allí se reencontró con Daniela Christiansson y sus hijos, en una escena que dejó ver la intimidad de su vida cotidiana. La postal, que circuló en redes sociales, fue interpretada por sus seguidores como algo más que una simple reunión: una muestra del equilibrio que la familia intenta sostener entre distintas etapas y geografías.
Actualmente, el ex futbolista divide su tiempo entre la Argentina y Europa por motivos laborales y personales, en una dinámica que ya forma parte de su rutina familiar.

Una mudanza que todavía no es definitiva
Según se supo, este regreso a Suiza no implica un cambio permanente. La familia tiene previsto volver a la Argentina en los próximos meses, aunque el traslado dependerá de la autorización médica para viajar con Lando, el hijo menor de la pareja, nacido el 31 de diciembre.
El bebé requiere controles pediátricos antes de realizar un viaje internacional, por lo que, por el momento, la familia continúa instalada en Europa, acompañando su desarrollo en un entorno estable.
Mientras tanto, sostienen su vida cotidiana en Suiza, combinando la tranquilidad del lugar con la cercanía familiar.
El deseo de construir una vida entre dos mundos
Antes de viajar, Maxi López había compartido una carta abierta desde el aeropuerto, en la que expresó lo que significó su regreso a la Argentina. “En estos últimos meses me han regalado algo que no se compra, que no se entrena y que no se aprende: cariño verdadero. Quiero decirles gracias. Gracias de corazón”, escribió.
El exfutbolista se despidió con un mensaje cargado de emoción, dejando en claro el fuerte vínculo que mantiene con el país.
En paralelo, trascendió que López habría alquilado una casa en Nordelta, en el mismo barrio donde vive Wanda Nara junto a los hijos mayores que tienen en común: Valentino, Constantino y Benedicto.
Este movimiento buscaría facilitar la cercanía y el contacto cotidiano entre todos sus hijos, una prioridad que él mismo manifestó en distintas oportunidades.
El objetivo, según su entorno, es construir una dinámica familiar que permita integrar a todos los hermanos, más allá de las distancias y los viajes.
Un proyecto familiar en construcción
Aunque hoy la familia disfruta de su presente en Europa, la posibilidad de instalarse en la Argentina sigue vigente. La decisión final estará ligada tanto a cuestiones médicas como a la organización familiar y laboral.
En ese contexto, el reencuentro en Suiza aparece como una pausa dentro de un proyecto más amplio: el de consolidar una vida en la que todos sus hijos puedan compartir tiempo y crecer juntos, combinando el arraigo argentino con la experiencia internacional.