El momento llegó después de abrazos, palabras al oído y miradas que dicen todo. A metros de la cápsula, cada astronauta de Artemis II se despidió de su familia antes de subirse a la misión que ya es historia.

El lanzamiento, que se concretó este 1 de abril, marca el regreso de la humanidad a la exploración lunar después de décadas. Pero más allá del hito, hay algo que atraviesa toda la escena: las historias personales de quienes están a bordo.
Un viaje histórico que empezó en tierra
Minutos antes de las dos de la tarde, en Florida, Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen terminaron el ensayo general y se dirigieron hacia la plataforma de despegue.
Vestidos con sus trajes naranja, cumplieron con una tradición que se repite desde 1968: jugar a las cartas hasta que el comandante pierda, un ritual que busca “quemar la mala racha” antes de partir.

La noche anterior, habían compartido tiempo con sus familias en una casa de playa cercana al Centro Espacial Kennedy. Horas después, llegaría la despedida definitiva.

Despedidas que dicen todo
Antes de subir a la cápsula Orión, cada uno tuvo un momento con los suyos.
Christina Koch se despidió de su esposo, Robert. Reid Wiseman abrazó a sus hijas, Ellie y Katherine. Jeremy Hansen intercambió palabras con su esposa Catherine y sus tres hijos. Y Victor Glover, piloto de la misión, le dijo “te amo” a su esposa Dionna y a cada una de sus cuatro hijas.

Luego llegó la caminata icónica que todo astronauta realiza antes del despegue. Se detuvieron, saludaron y siguieron avanzando.
“Vamos en nombre de toda la humanidad”, expresó Hansen antes de partir.
Reid Wiseman: ser papá, el rol más importante
Detrás de su rol como comandante, Reid Wiseman lleva una historia marcada por su familia.
Tras perder a su esposa en 2020, quedó a cargo de la crianza de sus dos hijas adolescentes. Un desafío que, según dejó ver, también es su mayor orgullo.

“Amo a estas dos señoritas y estoy abordando ese cohete como un padre muy orgulloso”, compartió en redes antes del lanzamiento.
Christina Koch: perfil bajo y un sueño de toda la vida
Christina Koch mantiene su vida personal con discreción. Está casada con Robert Koch y comparte con él una vida en Texas, atravesada por la ingeniería y la aventura.


En sus redes, eligió mostrar otra parte de su historia: imágenes de su infancia y el origen de su vocación. “¿Cuándo empezó? Al menos desde entonces. Nunca me detuve”, escribió.
Jeremy Hansen: familia y comunidad como motor
El astronauta canadiense Jeremy Hansen creció en un entorno rural en Ontario, donde nació su interés por la exploración.
Hoy, su familia sigue siendo su principal sostén. Está casado con la doctora Catherine Hansen y es padre de tres hijos.

En la previa del lanzamiento, destacó el acompañamiento de su entorno: “Estos últimos días se hacen aún más especiales sabiendo que tenemos una comunidad tan increíble detrás de nosotros”.
Victor Glover: una carrera acompañada
Victor Glover, piloto de la misión, también tiene en su familia un pilar central.
Comparte su vida con su esposa Dionna Odom Glover y sus cuatro hijas, quienes lo acompañaron a lo largo de su carrera en la Marina y en la NASA.

Antes del despegue, su despedida fue una de las más emotivas: un “te amo” dedicado a cada una de ellas.

Un hito que mira al futuro
El despegue fue seguido por millones de personas en todo el mundo. Cientos de miles se acercaron a las inmediaciones del Centro Espacial Kennedy para presenciar el momento.
“Vamos a hacer historia, es algo que no va a pasar en mucho tiempo otra vez”, expresó una de las asistentes.
La misión, que durará diez días, abre una nueva etapa en la exploración lunar y sienta las bases para una presencia humana sostenida en la Luna.
Pero antes de todo eso, hubo algo más simple y universal: familias despidiendo a quienes, por unos días, se alejan de la Tierra para cumplir un sueño.
Las increíbles fotos de la previa y del lanzamiento del Artemis II











Fotos: Fotonoticias



