Quién era Nora Dalmasso: se cumplen 15 años de su femicidio, el caso está por prescribir y aún sigue sin resolverse – Revista Para Ti
 

Quién era Nora Dalmasso: se cumplen 15 años de su femicidio, el caso está por prescribir y aún sigue sin resolverse

Este 25 de noviembre se cumplen 15 días del femicidio de Nora Dalmasso que conmocionó al país. La causa está por prescribir, su viudo tendrá que comparecer frente a los tribunales el año que viene: será procesado por "homicidio calificado por el vínculo, alevosía y precio o promesa remuneratoria". Acá, repasamos el caso. 
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El 25 de noviembre de 2006, en Río Cuarto, Córdoba, Nora Dalmasso apareció muerta en su cama. Pasaron 15 años y aún no se sabe quién la mató. Entre marzo y abril próximo, Marcelo Macarrón, su viudo que es el único imputado, enfrentará un jurado popular, acusado de haber pagado para que la mataran. Será procesado por "homicidio calificado por el vínculo, alevosía y precio o promesa remuneratoria". Pero la causa prescribe la semana que viene y si se encuentran los autores materiales del hecho no podrán ser juzgados.

El domingo 26 de noviembre de 2006, la aparición de su cuerpo desnudo y estrangulado convulsionó la ciudad de Río Cuarto, Córdoba. Nora Dalmasso (54) apareció muerta el domingo 26 de noviembre. La encontró un vecino, completamente desnuda y tirada sobre la cama de su hija, con un lazo anudado alrededor de su cuello, en su casa del exclusivo barrio Villa Golf de la ciudad de Rio Cuarto, ubicada a 260 km de la capital cordobesa. Ese mismo fin de semana, su marido, Marcelo Macarron (47), se encontraba en Punta del Este jugando un torneo de golf.

El caso despertó un sinfín de rumores, desató el escándalo y desparramó un manto de sospechas, debajo del cual varios quedaron señalados, incluso el viudo. Como si se tratara de un policial negro, la historia de Nora desencadenó una trama de pasión, engaño, infidelidad y poder político. Una trama escandalosa de sexo, poder e infidelidades múltiples saltó a la primera plana de los diarios nacionales. El drama de una familia, los rumores de prácticas swingers y 18 sospechosos fueron sometidos a la prueba de ADN del semen hallado en la víctima.

El caso atrapó a la opinión pública porque tenía varios puntos en común con el de María Marta García Belsunce, quien fue hallada muerta en el baño de su chalet del country Carmel de Pilar el 27 de octubre de 2002.

Nora Dalmasso lo tenía todo. Vivía en un entorno socioeconómico alto. Estaba casada hacia 20 años con uno de los hombres más buenmozos del lugar, Marcelo Macarrón, un prestigioso médico traumatólogo –menor que ella– que conoció cuando él era estudiante de Medicina en la Universidad de Córdoba.

En 1984, Nora conoció a quien sería su esposo. Por entonces, ella tenía una boutique y él estudiaba Medicina en la Universidad de Córdoba. Cuando comenzaron a salir, Marcelo estaba enyesado: había sufrido un esguince de tobillo como consecuencia de una lesión provocada por el rugby. Por entonces, él jugaba en el seleccionado provincial. Después de tres años de noviazgo en Río Cuarto, se casaron y se fueron a vivir a Córdoba Capital, donde Marcelo consiguió su primer trabajo en la clínica Allende. Al año y medio nació su primer hijo, Facundo, que tenía 19 años cuando sucedió el crimen. Luego Marcelo partió a España para hacer la especialización en Traumatología. Al regresar, por presión familiar, recaló en el pago chico de Río Cuarto.


Con los primeros ahorros, Macarrón decidió abandonar el departamento céntrico donde vivía junto a su esposa, Facundo y la recién nacida Valentina –quien tenía 16 en noviembre de 2006–, para establecerse en el exclusivo barrio privado de Villa Golf.

Desde su nueva y coqueta casa, Nora combinaba sus tareas de beneficencia con un taller de jardinería, donde compartía junto a su amiga y prima política Margarita Dalmasso su pasión por las plantas.

En el Golf, sus vecinos recuerdan a Nora como una mujer que nunca pasaba desapercibida, que disfrutaba de las miradas ajenas y era el centro de atención en las fiestas. Siempre vestía a la moda, con las mejores marcas.

Su vida laboral era también exitosa. Sin bien su marido era el sostén del hogar, la familia materna de Nora es propietaria de Servicios Sociales Grassi, una empresa fúnebre con más de cien años de trayectoria y alrededor de 160 empleados. Nora tendría el 50 % de las acciones del lugar. También participaba de las actividades del Rotary Club y de AFILUC, una fundación que lucha contra el cáncer. Puertas adentro, las cosas no habrían estado funcionando bien en el entorno familiar. Decían que la relación del matrimonio sería mala.

Dias posteriores al crimen, se supo que la misma noche en la que Nora se reunió con sus amigas, un grupo de hombres, del entorno de los Macarrón, habrían participado de un asado en una quinta de Banda Norte, una zona en las afueras de Rio Cuarto ubicada a 20 minutos del Golf.

Según fuentes de la investigación, a las 3 de la madrugada Nora llamó a alguien que no le respondió. Luego le habría abierto la puerta a una o más personas –aunque se decía que el o los asesinos habrían entrado por su cuenta– y habría tenido una larga sesión de sexo. Hay certezas que indican que dicho acto sexual habría sido desmedido.

En un principio, se supuso que la muerte de Nora habría sido el desenlace fatal de un posible juego erótico llamado asfixiofilia: le anudaron el cordón de su bata de toalla al cuello. Nora murió estrangulada con el lazo y además tenía dos moretones del tamaño de la yema de los dedos pulgares en su cuello. "No había huellas digitales, por lo que el asesino habría usado guantes", le dijo a Para Ti una calificada fuente del caso. Además, presentaba un golpe en su cabeza y otro en su codo –por lo que se presume que la víctima se habría resistido–, como así también lesiones anales y genitales, producto de una práctica sexual fuera de lo común.

Aquel “viernes de solteras” –el 24 de noviembre de 2006– había comenzado de la mejor manera. Entre burbujas de champagne y carcajadas cómplices, ocho mujeres cenaban juntas. Cerca de las 22, Nora Dalmasso había llegado en su Volkswagen Bora al resto ubicado en Alvear 923, en el centro de la ciudad. Las ocho amigas se sentaron en una mesa del entrepiso del lugar. Nora cenó un salteado de pollo con dados de jamón cocido en salsa de queso azul y crema, acompañado de un vino de Finca La Linda.

Según contaron a Para Ti los empleados del restaurante, "las chicas estaban contentas, jocosas y divertidas, en una cena donde se tocaron temas de sexo". Nora lucía espléndida, como siempre, y era la que sobresalía del grupo. Las mujeres salieron del resto a la 1.30 del sábado. Nora y algunas más fueron a la casa de una de sus amigas, en Villa Golf, a descorchar un champagne francés. Una hora más tarde se separaron y Nora se despidió de tres de ellas a metros de su propia casa. "No me molesten en todo el fin de semana", aseguran que dijo. Lo que más desconcierta a los investigadores es que el cuarto estuviera en perfecto orden. Sobre la mesa de luz solo se halló un frasco de vaselina, sin usar, y un encendedor.

Pasaron 15 años... La causa está por prescribir aunque el año que viene el viudo tendrá que comparecer frente a los tribunales. Mientras tanto el caso sigue sin resolverse. Otro femicidio impune.

Más información en parati.com.ar

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