Sabrina Rojas: su vínculo con Castro a los rumores con Chatruc
 

Sabrina Rojas hoy, de su vínculo con Luciano Castro y la maternidad a los rumores con Pepe Chatruc: "Nos estamos conociendo"

En charla con Priscila Crivocapich para Protagonistas, Sabrina Rojas habla de su presente luminoso, su rol como mamá, su vínculo con Luciano Castro y los rumores que la vinculan a Pepe Chatruc. Reflexiva, sincera y también divertida, deja ver a una mujer que se elige.
News
News

Hay algo en Sabrina Rojas que no se puede disimular: está bien. Pero no en un sentido superficial, sino en uno más profundo, más trabajado. Se la ve relajada, segura, muy bien plantada como mujer, como madre y como conductora. En diálogo con Priscila Crivocapich para Protagonistas, la actriz se permitió ir más allá de la respuesta rápida y se metió de lleno en su proceso personal, su rol como mamá, sus vínculos y su presente emocional.

“Es un proceso, es un trabajo”, dice apenas empieza a hablar de este momento de su vida. Y lo remarca: “No es que uno está así porque tuvo suerte de volverse a parar. Es un proceso que comienza primero por aceptar, por amigarte con una realidad”.

La tapa

“Siempre lo digo: siento un renacer en mi vida”

Esa “realidad” de la que habla tiene nombre propio: el fin de su familia tal como la conocía tras su separación de Luciano Castro, en 2021. “En su momento se terminó la familia. Entonces, cuando vos lográs aceptar que es algo que no podés cambiar, decís: ‘Esta realidad no la puedo cambiar, ¿qué hay que hacer? Tengo que cambiar yo’”, reflexiona.

Y ahí aparece el primer gran movimiento interno: dejar de quedarse en lo que no fue. “Me quedo en el recuerdo, en el anhelo, en lo que no pudo ser… o rehago esta realidad para que en un futuro yo pueda estar plena, que es lo que siento que estoy hoy”, explica. Y no duda en ponerle palabras a ese presente: “Siempre lo digo: siento un renacer en mi vida”.

Ese renacer no significa que todo sea perfecto. Sabrina lo aclara sin vueltas: “La vida no es perfecta, por supuesto, me pasan mil cosas. Pero me siento plena, que no es menor”.

La soledad, el vacío y el aprendizaje

El proceso no fue lineal ni cómodo. Hubo momentos difíciles, sobre todo cuando la dinámica familiar cambió y sus hijos —Esperanza y Fausto Castro— empezaron a repartir su tiempo.

“Ellos se iban y yo me encontraba con una casa que había vida, gente que entraba, salía… y de repente no estaban ni los chicos”, recuerda. Ese silencio fue uno de los primeros desafíos emocionales que tuvo que atravesar.

“Siempre lo digo: siento un renacer en mi vida”.

Ahí apareció una red fundamental: sus amigas. “Se quedaban a dormir, hacíamos pijamadas para tapar esos baches de soledad. Era como: ‘Bueno, la casa está sola, vengan’”, cuenta.

Con el tiempo, ese sostén dio lugar a algo más introspectivo. “Después lo hice bastante sola”, admite. Y desarrolla: “Estoy viviendo muy a conciencia de lo que quiero y cómo lo quiero. Me despierto y digo: ‘¿Qué quiero?’”.

"Estoy viviendo muy a conciencia de lo que quiero y cómo lo quiero"

Esa pregunta, aparentemente simple, es hoy su brújula. Aunque aclara: “Después las cosas no salen tal cual, pero dentro de lo que se puede es un proceso que hice sola”. Y suma una definición clave: “Trato de que nada de lo que me va sucediendo me vuelva a golpear fuerte”.

Una mujer que se gusta (y se elige)

A los casi 46 años, Sabrina reconoce un cambio profundo en su manera de pararse frente a sí misma. “Me gusto más, y no tiene que ver con lo físico. Tiene que ver con confiar”, dice.

Esa seguridad no siempre estuvo. “Tal vez hace 10 años yo no confiaba en que podía. Mi opinión no importaba tanto…”, reconoce. Pero hoy el escenario es otro: “Hoy digo: ‘No, pará. Si esto soy yo… y si no te gusta, te vas a ir’”.

“Tal vez hace 10 años yo no confiaba en que podía. Mi opinión no importaba tanto…”.

La diferencia es clara: dejó de acomodarse para encajar. “A medida que vas creciendo te va importando menos la opinión del otro y ya no te importa gustar”, explica. Y comparte una paradoja: “Cuando no me importó más gustar, tal vez es cuando más gusté”.

En tiempos de redes sociales y comparación constante, ese posicionamiento no es menor. “Si no estás bien plantada es peligroso. Siempre parece que hay alguien mejor que vos”, advierte. Por eso insiste: “Hay que hacer un trabajo para decir: ‘Yo también soy suficiente’”.

“Cuando no me importó más gustar, tal vez es cuando más gusté”.

Maternidad: amor, culpa y preguntas

Si hay un lugar donde Sabrina no baja la guardia es en su rol de madre. Con Esperanza y Fausto, hoy preadolescentes de 11 y 12 años, vive una etapa distinta. “Las charlas son más profundas, más a futuro”, cuenta.

Y con ese crecimiento también llegan nuevos miedos. “A medida que los soltás, los miedos se hacen más grandes”, admite. Aunque intenta equilibrar: “Trato de tener grises, mucho diálogo”.

Hablando de sus hijos, Esperanza y Fausto: “A medida que los soltás, los miedos se hacen más grandes”
“Mis hijos viven una niñez muy normal. A veces yo les tengo que explicar cosas que están pasando y ellos ni idea”.

La culpa, en cambio, es constante. “Soy culposa, reculposa. Si trabajo mucho, culpa; si trabajo poco, también. Siempre”, dice. Y agrega: “Nunca más pensás en vos. Aunque te vayas de viaje, te levantás pensando en ellos. No soltás nunca más, es tremendo”.

Sobre la exposición, busca protegerlos: “Viven una niñez muy normal. A veces yo les tengo que explicar cosas que están pasando y ellos ni idea”. Y si preguntan, responde: “Se habla con la verdad”.

Sobre sus hijos: “Nunca más pensás en vos. Aunque te vayas de viaje, te levantás pensando en ellos. No soltás nunca más, es tremendo”.

Amor, límites y nuevas reglas

Después de su separación de Luciano Castro, Sabrina fue muy cuidadosa con su vida sentimental. Solo una pareja conoció a sus hijos: Luis "el Tucu" López.

"Sí, tuve una sola pareja que les presenté. Yo me puse de novia al muy poco tiempo de haberme separado. Era la primera vez que yo tenía un novio y todo sucedió bien porque él con mis hijos fue lo más", revela.

“Lo amaron tanto que cuando nos separamos fue un tema para ellos”, recuerda. Esa experiencia marcó un antes y un después: “Después no volvieron a conocer a nadie. Mi casa es sagrada”.

“El Tucu López fue lo más con mis hijos. Lo amaron tanto que cuando nos separamos fue un tema para ellos”.

"Tal vez yo les puedo contar hay un chico que me gusta si ven que salgo, yo les comparto cuando siento que puede llegar a suceder algo. Tengo esa conversación con los dos", explica con respecto al diálogo que tiene con sus hijos.

"Por eso no es que dicen, 'no quiero que mamá tenga novio'. Son cancheros y tienen una mamá canchera. Pero conocieron solo un novio, porque resguardo mucho mi intimidad, mi casa. Por ejemplo, a mi casa no entra nadie que no sea novio", agrega.

“Con Pepe Chatruc nos conocemos hace tiempo, compartimos salidas, pero no hay título. Somos amigos”.

La actriz cuenta que cuando les presentó al Tucu López a sus hijos, Luciano Castro estuvo presente.

"En ese entonces, como todo era muy reciente, le dije a Luciano: 'Les voy a presentar a tal'. Y como estábamos muy conectados en que todo sea lo más natural posible, él me dijo: 'Bueno, ¿querés que yo esté para que vean que está todo bien, que no está entrando otro hombre a casa?'. Como para que ellos vean que estaba todo bien", relata.

“Estoy muy pretenciosa con respecto a los hombres”.

Y agrega: "Entonces vino Luciano, entró el Tucu, pasamos una tarde de mates y qué sé yo y Luciano a la hora se fue, tenemos épocas que logramos esas cosas y otras que no, pero ya me parece que ya no hace falta. Era porque era la primera vez".

Hoy, su vínculo con Castro es funcional a la familia que siguen siendo: “Nos saludamos bien por nuestros hijos. Después hay épocas mejores y peores”. Y deja en claro su aprendizaje: “Aprendí a poner límites”.

"Aprendí a poner límites"

"Pero es un vínculo que no se va a cortar porque somos una pareja de padres. Yo no puedo hacer que no me repercuta algo que le sucede a él. Es difícil. Somos dos personas con temperamentos importantes y él es un ser especial".

El capítulo Pepe Chatruc: entre risas, “checks” y sin etiquetas

En ese contexto, su nombre empezó a sonar vinculado a José "Pepe" Chatruc. Lejos de dramatizar, Sabrina lo toma con naturalidad. "Con Pepe es raro todo porque nos conocemos desde hace un tiempo, no hace años, pero hace mucho tiempo que venimos vinculándonos seguido en cenas, salidas", revela.

"Compartimos grupo de cumpleaños, de salidas, de cenas, de charlas, de mil cosas, tal vez lo estoy viendo más a él que a mis propias íntimas amigas", agrega divertida.

Pero aclara: "Pero no hay un título, no hay nada para decir más que estoy conociendo una persona. Pero hoy te puedo decir que somos amigos".

“Me gustan morochos, con linda sonrisa, simples, sociables, con humor, con masculinidad… un tipo bien plantado”.

Pero la entrevista toma un giro más distendido cuando Priscila —que lo conoce bien por el ambiente del periodismo deportivo— le pregunta qué busca en un hombre. Y ahí aparece una escena que rompe con la solemnidad.

“Me gustan morochos, con linda sonrisa, simples, sociables, con humor, con masculinidad… un tipo bien plantado”, enumera Sabrina.

"Con Pepe compartimos grupo de amigos y salidas".

Del otro lado, la reacción es inmediata. Priscila empieza a marcar coincidencias en voz alta: “Check… check… check…”. Las dos se ríen. Sabrina no esquiva el juego, pero tampoco confirma nada. Se mantiene en ese lugar incómodo y divertido a la vez, donde todo se sugiere pero nada se afirma. “Estoy muy pretenciosa”, suma, entre carcajadas.

El momento revela más desde lo gestual que desde lo explícito: hay complicidad, hay química en la charla, pero también una decisión clara de no poner etiquetas apresuradas.

“Quiero ser novia, no convivir”

Si algo tiene claro hoy Sabrina es lo que no quiere repetir. “Yo ya tengo mi familia. No me imagino conviviendo con nadie”, asegura. Y redefine su deseo: “Quiero ser novia, nada más. Cada uno en su casa”.

Sabrina Rojas y Priscila Crivocapich

También reconoce que se volvió más exigente. “Estoy muy atenta a lo que no quiero. Por eso estoy sola”, afirma. Sin urgencias ni mandatos, disfruta de este presente. “Siempre se cree que las mujeres de más de 40 estamos desesperadas por tener novio… y no”, plantea.

Y cierra con una definición que la representa: “Yo estoy por cumplir 46 y estoy muy bien así. Si alguien no me suma, sigo sola y contenta”.

“Siempre se cree que las mujeres de más de 40 estamos desesperadas por tener novio… y no”

Nuevo año, nuevos proyectos: su vuelta a América TV

Sobre el final de la charla, Sabrina también se refiere a su presente laboral, otro de los aspectos que acompañan este momento de estabilidad personal. Y lo hace con la misma claridad con la que habla del resto de su vida.

“Me quedo en América”, cuenta, confirmando su continuidad en el canal donde logró afianzarse como conductora. “Tuve propuestas muy lindas, pero siento que es mi lugar”, agrega, dejando en claro que la decisión no fue casual.

“Yo estoy por cumplir 46 y estoy muy bien así. Si alguien no me suma, sigo sola y contenta”.

La idea, según revela, es retomar su lugar en la pantalla con un proyecto que ya conoce bien: “La idea es volver con Pasó en América”, dice, entusiasmada.

Pero no es lo único. Sabrina también anticipa que hay nuevos desafíos en camino: “Hay proyectos nuevos, incluso de viajes”, adelanta, sin dar demasiados detalles pero dejando entrever que busca seguir ampliando su perfil.

“La idea es volver con Pasó en América”.

“Firmé contrato, estoy feliz”, resume, con la tranquilidad de quien siente que está donde quiere estar. Así, entre un presente personal que define como pleno y un horizonte laboral que la entusiasma, Sabrina Rojas confirma que atraviesa una etapa en la que, más que buscar, elige. Y eso —en su propio relato— es lo que hoy hace toda la diferencia.

Fotos: Chris Beliera.

Producción: Maggie Mellas (@maggiemellas)

Videos: Candela Casares y Candela Petech

Edicion de Video: Martina Cretella

Arte: Roshi Solano

Peinó: Leo Vallejo (@leo_vallejo1)

Ropa: Ivana Picallo (@ivanapicallo) y Mono Fuk (@mono.fuk)

Zapatos: Milano store (@milano_store_)

 
 

Más Para Ti

 

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig