El budín perfecto tiene que ser tierno, aromático y tener un toque crujiente que despierte el paladar. Esta receta une lo mejor de dos mundos: la acidez vibrante del limón y la dulzura fresca de la manzana, coronados con un streusel delicioso.
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Es una de esas preparaciones que con pocos pasos te hacen quedar como una genia, ideal para la hora del mate o para un desayuno especial. Además, es tan simple de hacer que vas a querer sumarla a tu recetario habitual. ¡Ponete el delantal y prepará este budín que te va a encantar!
Ingredientes (para un budín)
- 2 tazas de harina (podés usar leudante o común con polvo de hornear)
- 1/2 taza de azúcar
- 1 cucharada de polvo de hornear
- Ralladura de 2 limones (solo la parte amarilla, ¡ojo!)
- Una pizca de sal
- 1 taza de leche
- 1/4 taza de aceite de girasol
- 2 huevos grandes
- 2 cucharadas de jugo de limón
- 1 taza de manzanas verdes ralladas (aproximadamente una manzana grande)
Para la cobertura crocante:
- 1/3 taza de pistachos picados
- 2 cucharadas de azúcar negra
- 2 cucharadas de harina
- 1/4 cucharadita de canela
- 25 g de manteca blanda (a temperatura ambiente)

Preparación paso a paso
Paso 1: encendé el horno y prepará el molde
Precalentá tu horno a 180 °C (temperatura media). Es el momento de enmantecar y enharinar bien el molde de budín que vayas a usar. Asegurate de que quede cubierto por todos lados para que después desmolde perfecto.
Paso 2: creá la cobertura, la clave del crunch
En un bowl chiquito, mezclá los pistachos picados, el azúcar negra, la harina y la canela. Después, agregá la manteca blanda (casi como pomada) y uní todo con los dedos o un tenedor hasta que se formen como migas o arena húmeda. Reservá esta mezcla.
Paso 3: el momento de los secos
En un bowl grande, poné la harina, el azúcar, el polvo de hornear, la ralladura de limón y la pizca de sal. Revolvé bien con un batidor de mano para que todo se integre y el polvo de hornear se distribuya.
Paso 4: sumá los líquidos
En otro recipiente, batí la leche, el aceite de girasol, los huevos y el jugo de limón hasta que estén bien combinados. Volcá esta mezcla líquida sobre los ingredientes secos que tenías en el bowl grande.
Paso 5: el toque de manzana y al molde
Incorporá las manzanas verdes que rallaste (escurrilas un poco si tienen mucho jugo). Mezclá suavemente con una espátula solo hasta que no veas rastros de harina seca. Volcá la preparación en el molde enmantecado.
Paso 6: coroná y al horno
Distribuí la cobertura crocante de pistachos que habías reservado por encima de la masa, sin presionar. Llevá el budín al horno por unos 25 a 30 minutos. Para verificar si está listo, pinchalo en el centro con un palillo; si sale limpio, ¡está perfecto!
Paso 7: enfriá y disfrutá
Dejá reposar el budín dentro del molde unos 5 minutos fuera del horno. Después, desmoldá con cuidado y dejalo enfriar por completo sobre una rejilla antes de cortarlo. ¡Listo para acompañar el café o el mate!
Tips y variaciones
Si querés reemplazar los pistachos por otro elemento crocante, podés usar nueces pecan o almendras. Si buscás una versión sin ningún fruto seco, la avena gruesa o unas semillas de girasol pueden darte una textura similar. También, si no tenés leche, el suero de leche (buttermilk) o yogur natural diluido le dan una humedad espectacular.
Para una opción aún más golosa, podés agregarle un glaseado simple de azúcar impalpable y jugo de limón una vez que el budín esté frío.
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