Si tenés croissants en casa —incluso del día anterior— podés convertirlos en un postre delicioso con muy poco esfuerzo. Esta receta de croissants rellenos de chocolate al horno es perfecta para una merienda improvisada o para darte un gusto dulce sin pasar horas en la cocina.
El secreto está en el contraste: la masa crocante y tibia del croissant con el chocolate derretido en su interior. En pocos minutos vas a tener una preparación simple, reconfortante y muy tentadora.
Además, es una receta súper versátil: podés sumar frutas, dulce de leche o simplemente disfrutarla en su versión más clásica.

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Ingredientes para los croissants:
- 4 croissants (pueden ser del día anterior)
- 100–120 g de chocolate semiamargo o con leche
- 1 cucharada de manteca
- 1 cucharada de azúcar (opcional)
- Azúcar impalpable para terminar
Opcional: frutillas frescas, banana en rodajas o dulce de leche.
Preparación de los croissants:
- Paso 1: Cortá los croissants por la mitad a lo largo, pero sin separarlos completamente. La idea es que queden abiertos como un libro para poder colocar el relleno.
- Paso 2: Colocá trozos de chocolate dentro de cada croissant. Si querés una versión aún más golosa, podés agregar rodajas de banana, frutillas frescas o un poco de dulce de leche.
- Paso 3: Colocá los croissants en una placa para horno. Sobre cada uno poné un pequeño pedacito de manteca para que la superficie quede más dorada y sabrosa. Llevá a horno precalentado a 180 °C durante 8 a 10 minutos, hasta que los croissants estén ligeramente crocantes y el chocolate se haya derretido.
- Paso 4: Retirá del horno y espolvoreá con azúcar impalpable. Servilos tibios para disfrutar al máximo el chocolate fundido.

Tips y variaciones para potenciar la receta
Aunque es una receta muy simple, algunos detalles pueden hacer que el resultado sea todavía mejor.
- Usá croissants del día anterior: funcionan perfecto porque recuperan su textura al calentarse.
- Elegí chocolate en trozos grandes: se derrite mejor y queda más cremoso que el chocolate rallado.
- No los hornees demasiado: si pasan mucho tiempo en el horno pueden secarse.
- Sumá frutas frescas: las frutillas o la banana aportan un contraste fresco que combina perfecto con el chocolate.



