Si querés un plato simple, rendidor y que siempre gusta, las papas gratinadas son una apuesta segura. Con pocos ingredientes y sin técnicas complicadas, podés lograr una preparación cremosa, dorada y llena de sabor. Son ideales para acompañar carnes, pollo o para servir como plato principal con una ensalada fresca.

Ingredientes para las papas gratinadas:
- 1 kg de papas
- 1 cebolla grande
- 400 ml de crema de leche
- 150–200 g de queso (mozzarella, pategrás o el que tengas)
- Sal y pimienta
- Nuez moscada (opcional)
- 1 diente de ajo
- 1 cda de manteca (para la fuente)
Preparación de las papas gratinadas:
- Paso 1: Pelá las papas y cortalas en rodajas finas, lo más parejas posible. Cuanto más finas las cortes, más cremosa va a quedar la textura final.
- Paso 2: Cortá la cebolla en pluma fina. Si preferís un sabor más suave y ligeramente dulce, podés saltearla durante 5 minutos en una sartén antes de usarla.
- Paso 3: Frotá una fuente para horno con el diente de ajo y luego enmantecala. Colocá una capa de papas, salpimentá y sumá cebolla y un poco de queso rallado o en hebras. Repetí el proceso hasta terminar los ingredientes.
- Paso 4: Verté la crema de leche por encima, tratando de que se distribuya bien entre las capas. Si te gusta, agregá una pizca de nuez moscada para realzar el sabor. Terminá con una buena capa de queso en la superficie.
- Paso 5: Llevá la fuente a horno precalentado a 180–190 °C durante 40 a 50 minutos. Las papas deben estar tiernas al pincharlas y la superficie bien dorada. Si notás que se dora demasiado rápido, cubrí con papel aluminio y continuá la cocción.

Tips y variaciones para potenciar la receta
- Usar mandolina te ayuda a lograr rodajas del mismo grosor y una cocción pareja.
- Mezclar dos tipos de queso mejora el sabor y la textura final.
- Dejá reposar 10 minutos antes de cortar: así se asienta mejor y no se desarma.
- Si querés un toque más aromático, podés sumar tomillo o romero entre las capas.




