Si estás buscando una opción rica, casera y rendidora para la merienda, esta tarta de ricota y dulce de leche es una apuesta segura. Con una masa suave, un relleno cremoso y el toque dulce irresistible del dulce de leche, es de esas recetas que siempre salen bien y gustan a todos.
Ingredientes
Para la masa:
- 200 gr de manteca
- 120 gr de azúcar impalpable
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Ralladura de ½ limón
- 2 huevos
- 400 gr de harina 0000
- 10 gr de polvo de hornear
- 1 cucharadita de sal
Para el relleno:
- 490 gr de ricota
- 190 gr de queso crema
- 190 gr de azúcar impalpable
- 1 cucharada de esencia de vainilla
- 3 huevos
- 2 claras de huevo
- Ralladura de un limón
- 400 gr de dulce de leche repostero
Para decorar: azúcar impalpable (cantidad necesaria)

Preparación
Paso 1: En un bowl, batí la manteca blanda con el azúcar impalpable hasta lograr una crema suave. Sumá la esencia de vainilla, la ralladura de limón y los huevos. Integrá bien.
Paso 2: Incorporá la harina, el polvo de hornear y la sal. Mezclá hasta formar una masa homogénea sin amasar demasiado. Llevá a la heladera durante 30 minutos.
Paso 3: Estirá la masa y forrá un molde para tarta previamente enmantecado. Pinchá la base con un tenedor y llevá a horno precalentado a 180° durante unos 10 a 15 minutos, hasta que esté apenas dorada.
Paso 4: Para el relleno, mezclá la ricota con el queso crema y el azúcar impalpable hasta lograr una textura lisa. Sumá la esencia de vainilla, los huevos, las claras y la ralladura de limón. Integrá bien.
Paso 5: Retirá la base del horno y cubrí con el dulce de leche repostero, distribuyéndolo de manera uniforme.
Paso 6: Volcá por encima la mezcla de ricota, alisá la superficie y llevá nuevamente al horno a 180° durante 35 a 40 minutos, o hasta que el relleno esté firme.
Paso 7: Dejá enfriar completamente antes de desmoldar. Antes de servir, espolvoreá con azúcar impalpable.


