Si te encanta el tiramisú tradicional pero querés probar algo diferente, esta versión de limón te va a sorprender. Es fresca, liviana y tiene ese equilibrio justo entre dulzor y acidez que la convierte en el broche de oro ideal para cualquier comida.
Ingredientes
- 4 yemas de huevo
- ½ taza de azúcar
- 400 g de queso mascarpone
- Jugo de 1 limón grande
- 300 ml de crema de leche
- 36 vainillas (3 paquetes)
- Leche, cantidad necesaria para remojar
- Ralladura de limón, para decorar

Preparación
Paso 1: Colocá las yemas junto con el azúcar en un bowl resistente al calor. Llevá a baño María y batí constantemente hasta que el azúcar cristalice y no se sientan grumos. Retirá del fuego y dejá entibiar.
Paso 2: En otro recipiente, mezclá el queso mascarpone con el jugo de limón hasta integrar bien. Es importante que no queden grumos y que la crema quede suave.
Paso 3: Incorporá la mezcla de yemas ya fría al mascarpone con movimientos envolventes para mantener la textura aireada.
Paso 4: Batí la crema de leche a medio punto (no tiene que quedar totalmente firme) y sumala a la preparación anterior, integrando con suavidad.
Paso 5: Pasá rápidamente las vainillas por leche. No las dejes demasiado tiempo para evitar que se desarmen.
Paso 6: En una fuente rectangular, armá una primera capa de vainillas remojadas. Cubrí con una capa generosa de crema de limón. Repetí el procedimiento hasta completar, finalizando con crema.
Paso 7: Llevá a la heladera por al menos 7 horas para que tome consistencia y se integren los sabores.
Paso 8: Antes de servir, decorá con ralladura de limón fresca para potenciar el aroma y darle un toque visual delicado.


