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Te presentamos a Pamela Villar, la mejor pastelera: “Soy exigente, metódica, pero aprendí a relajar cuando algo no sale perfecto”

La reconocida patelera jurado de Bake off habló con Para ti y nos contó sus más íntimos secretos. Aquí está y esta es Pamela Villar.
Pamela Villar, pastelera desde hace 25 años. Foto: Gentileza Editorial Planeta.

La vemos todos los domingos. Es la más dulce del jurado de Bake Off, al lado de Damián Betular y Christophe Krywonis‎. Desde Para Ti la entrevistamos para conocer más de esta pastelera chic.

Pamela Villar, ¿quién es?

Soy Argentina, tengo 45 años. Vengo de una familia tradicional de clase media, tengo un hermano Marcos de 39 años y una hermana, Josefina, de 37 años que es mi socia en mi restó Yeite. Mi familia tiene varias etapas, soy divorciada y tengo dos hijas Angelina de 17 y Serena de 14. Hace 7 años que estoy en pareja y convivo hace 4.

Pamela en acción. Foto: Gentileza Editorial Planeta.

¿Cómo empezó tu amor por la pastelería?

Empecé estudiando traductorado de ingles y al año me di cuenta que no era lo mío y mi mamá, muy sabia, me planteó, “¿por qué no hacés lo que hicistes siempre?”. Y le pregunté, “¿qué?”. Ella me respondió: “¡Cocinar!”

Yo cocino desde que tengo 10 años, cocino porque me gusta, me divierte y me gusta comer cosas dulces. Al principio hacía bizcochuelo y galletitas, y con el tiempo empecé a perfeccionarme porque me entretenía, me compré libros, hacía recetas que veía en la  tele y cuando iba  la casa de mi tía copiaba recetas de un cuaderno que ella tenía.

Postre de su nuevo libro “Dulce 24 horas”. Foto: Gentileza Editorial Planeta.

¿Cambió tu vida cuando empezaste a ser conocida?

Empecé a ser conocida cuando me llamaron del gourmet para trabajar y ahí la gente empezó a reconocerme en el súper, los vecinos, los amigos de mis padres, pero lo tomé muy tranquila y a medida que aparecía más me daba más visibilidad.

Al  principio tuve un poco de miedo a la tele pero después me di cuenta que mi vida transcurría normalmente. Hay muy buena onda siempre así que llevo muy bien esa parte que le tenía un poquito de temor.

Hace 25 años que se dedica a la pastelería. Foto: Gentileza Editorial Planta.

¿Cómo es tu rutina en cuarentena?

Somos una familia ensamblada, estamos Fer, que es mi pareja, sus dos hijos, Valentino de 15 años y Galo de 13 y también están mis dos hijas.  La cuarentena nos agarró de sorpresa y nos tuvimos que acomodar con las tareas, nos dividimos las cosas, hubo que hacer más de todo, cocinar más, limpiar más, ordenar.

Pero los chicos ya son grandes y colaboran bastante. Los chicos siendo adolescentes cada uno está con sus cosas, y tengo la suerte de vivir en una casa con espacios al aire libre que nos permite hacer deportes y ejercicios. También leemos mucho, hacemos juegos y los fines de semana cocinamos todos juntos. La verdad, la llevamos bastante bien.

“Cocino desde los 10 años porque me encantaba comer cosas dulces”, dice Pamela. Foto: Gentileza Editorial Planta.

Bake off es un programa grabado, ¿se pierde la magia cuando ves que no es actual?

La magia no se pierde, de hecho no se puede hacer de otra manera porque los tiempos en pastelería son largos y es un programa que se edita y creo que es lo mejor hacerlo con anticipación. El programa se grabó en 2 meses con jornadas larguísimas de 12 horas por día de lunes a viernes, sin parar para tener como resultado esto que estamos viendo. Se nota que es un programa hecho hace un tiempo por la ropa, o por la panza de Paula, pero no modifica la esencia del programa, la cocina, la diversión y el concurso.

Los pasteleros tienen que ser detallistas y meticulosos en cada paso. No vale ,”a ojo” o un poquito más. ¿Cuánto de eso llevás a tu vida?

Los pasteleros debemos ser prolijos, meticulosos, exactos, seguir recetas y eso hace a la personalidad del pastelero lógicamente. Yo soy bastante organizada, metódica, ordenada, y soy bastante exigente conmigo y esa exigencia muchas veces me juega en contra porque me gusta que todo salga lindo, pero bueno lo fui trabajando con los años y sé que a veces me tengo que relajar porque no me salió perfecto. Cada vez lo hago más.

En la cocina me gusta poner linda la mesa, presentar lindos los platos, aunque sea  una ensalada de lechuga y tomate, elijo la fuente donde voy a servir la comida, en eso si veo mi veta pastelera.

Otra receta que encontrarás en su nuevo libo “Dulce 24 hs”. Foto: Gentileza Editorial Planta.

¿Tu casa está toda prolija y exacta?

Mi casa no es toda prolija y exacta, si bien me gusta y me hace bien el orden, pero al ser una familia numerosa logré relajarme: mi casa es muy vivible, muy usable, cada rincón, cada mueble, cada sillón, todo se usa. Y eso lo tomé de mi abuela, que tenía ambientes y cosas que no se usaban para que no se ensuciaran, entonces yo desde que pude decidir y tener mi propia casa siempre fue todo lo contrario a eso.

¿Cómo llevás los chicos, las tareas de la casa y el trabajo?

Las mujeres somos un poco multitasking y tenemos la capacidad de hacer varias tareas al mismo tiempo y pero siempre organizándolas previamente, o sea podemos cocinar y mientras tanto poner la ropa a lavar. Yo en casa me armo un menú semanal y hago lista antes de ir al súper para saber qué necesito para esas comidas, aunque también me divierte abrir la heladera e improvisar algo con lo que hay adentro.

Pamela haciendo lo que ama, cocinar. Foto: Gentileza Editorial Planta.

¿Cómo sobreviven los cocineros hoy con la cuarentena que solo se puede hacer delivery?

En mi caso reinventando el negocio, yo tengo un restaurante pequeño de 30 cubiertos en Villa Crespo que se llama Yeite y funcionaba de 10 a 19 con desayunos, almuerzos y meriendas. Hoy se convirtió en un lugar de despacho y de delivery en donde todo esta de más organizado por los pedidos. Inventamos menúes cerrados, hicimos cajas de pastelería para que sea más fácil de llevar.

Pamela Villar sacó su nuevo libro “Dulce 24 hs”. Foto: Gentileza Editorial Planta.

¿Te ves en la tele? ¿Te gustaría tener un programa propio o algo así?

Al principio me costaba mucho más, pero ahora me gusta porque aprendo, y voy puliendo las cosas que tengo que mejorar.

Soy muy tímida, cuando estuve en el gourmet me costó mucho soltarme pero bueno la verdad lo disfruto. Me encantó hacer Bake off, estar con mis compañeros Damián y Christophe que los conozco hace años, me sentí muy cómoda. Si surge algo nuevo en tele me encantaría pero no es que apunto a eso, yo básicamente soy pastelera y me dedico a mi restó pero claro que si surge algo con eso bienvenido sea.

Pamela en la puerta de Yeite, su restó ubicado en Villa crespo. Foto: Gentileza Editorial Planeta.

¿Por qué te dedicaste a lo dulce?

Siempre me gustó comer y cocinar dulce, y cuando yo estudiaba enseguida me vi en una cocina. Me gusta mucho la dinámica de un restó mucho más que el catering o un hotel, y el área y espacios de los pasteleros es mucho más tranquilo y organizado, si bien hay mucha pre producción pero el despacho es más tranquilo para armar y decorar, y eso me encanta.

Simple y amorosa, así es Pamela Villar. Foto: Gentileza Editorial Planta.

Tenés tu propio restaurante, ¿pensás expandirte?

Hace 25 años que cocino, y hace 6 años que logré armar mi propio restó, Yeite. Ahí me anime a cocinar y tengo una propuesta acorde a lo que me gusta, simple y estacional, que voy variando todos los meses y me siento muy cómoda en ese rol de cocinera, digo que soy pastelera que me gusta cocinar también. Me encantaría poder expandirme en algún otro momento.

¿Tenés escuela de cocina?

No tengo, pero di muchos años clases, participé de clases especiales en diferente escuelas de cocina, pero no descartaría algún día poder tener mi propia escuela.

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