El evento más importante de la moda argentina cumple 25 años y adelantó una estética donde las texturas naturales conviven con acabados laminados y rubores de alto impacto emocional.
Una hoja de ruta para la estética de temporada
En su 25° aniversario, BAFWEEK confirma su condición de plataforma viva de la moda local y adelanta las claves estéticas que marcarán el Otoño/Invierno 2026. En esta edición, el pelo y el maquillaje dejan de ser meros complementos para convertirse en herramientas narrativas: construyen identidad, refuerzan conceptos y amplifican la voz de cada colección a través de un diálogo constante con las prendas.

Pelo: entre el movimiento natural y el pulido extremo
Bajo la dirección de Juan Olivera para Estudio Olivera, las pasarelas mostraron como denominador común la importancia de las texturas. En los desfiles convivieron dos universos: por un lado, lo natural, con pelos con movimiento libre y rulos definidos; y por el otro, los laminados y acabados pulidos con una impronta punk. "En esta edición quisimos que el pelo dialogara con la prenda: texturas que acompañan, no que compitan. La sutileza es la nueva declaración de estilo", indica el especialista.

La tendencia se manifestó en bases tipo "casquito" con volumen, colas bajas que dejan las orejas al descubierto y recogidos de líneas limpias. Se vieron propuestas de estética etérea con texturas prolijas e irregularidades controladas, mientras que otras colecciones apostaron por un revival de los años 90 con jopos marcados y laterales bien pegados. También hubo lugar para la reinterpretación del glamour de los años 20 y 30, con ondas al agua contemporáneas que combinaron estructura y descontractura para lograr un equilibrio entre la elegancia vintage y la frescura actual.
Makeup: pieles traslúcidas y el regreso del rubor intenso
Con Vero Mendoza al frente del equipo de maquillaje, la temporada propone una estética que actúa como refuerzo emocional. El rubor deja de ser un detalle tímido para convertirse en un elemento central: tonos bordó, rojos y corales se funden en la piel para marcar progresiones de intensidad. "El maquillaje es ahora un lenguaje que expresa emoción. El rubor y las texturas en los labios son herramientas para contar historias, no solo para embellecer", subraya la experta.

En la piel predominaron las bases ligeras y limpias, manteniendo una estética natural y luminosa. Los labios se resignificaron a través de texturas aterciopeladas y satinadas que desdibujan los bordes, mientras que la mirada sumó detalles disruptivos. Los tonos plata, negros y rojos, en acabados mate o metalizados, aportaron carácter sin perder coherencia con la paleta de cada diseñador, funcionando como accesorios comunicacionales de cada propuesta.
Tips profesionales para replicar estas claves
Para trasladar estas tendencias de pasarela al uso cotidiano, los especialistas sugieren los siguientes pasos:
- Textura controlada: para lograr pelo con movimiento y puntas trabajadas, usá productos que aporten cuerpo sin apelmazar, como espumas ligeras y sprays texturizantes.
- Laminado con actitud: aplicá crema de peinar y sellá con un spray de brillo; combiná con puntas rotas para evitar un look demasiado rígido.
- Rubor narrativo: aplicá el rubor en progresión, más intenso en el centro del pómulo y difuminado hacia las sienes, para construir profundidad.
- Labios con textura: mezclá fórmulas mate y satinadas para crear volumen visual y bordes desdibujados; usá un pincel para fusionar los tonos.
- Mirada disruptiva: incorporá pequeños acentos metálicos o trazos difusos en el párpado para generar impacto sin perder la naturalidad del conjunto.

