El maquillaje sigue apostando a lo natural, pero con truco. Y ahí aparece el blush draping, una técnica que redefine el uso del rubor y promete un efecto lifting inmediato.
¿De qué se trata? De aplicar el rubor en zonas estratégicas de la cara, más arriba de lo habitual, para levantar visualmente los pómulos.
Cómo hacer el blush draping
- Aplicar el rubor desde el pómulo hacia la sien
- Difuminar en diagonal (nunca hacia abajo)
- Usar tonos rosados, durazno o incluso ciruela
Por qué funciona
Genera un efecto óptico que estiliza el rostro y lo hace ver más elevado, fresco y juvenil.
Tip clave
Menos es más: empezá con poca cantidad y sumá de a capas.


