El delineador blanco o beige en la línea de agua es uno de los trucos más simples y eficaces para abrir la mirada y lograr un efecto descansado. “Los colores oscuros reducen y los claros amplían. Por eso, al usar un tono claro en la línea de agua conseguimos dar claridad y frescura”, explica el makeup artist Lewis Amarante, referente internacional del maquillaje profesional.
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El efecto es inmediato: los ojos se ven más grandes, despiertos y expresivos. “Funciona de maravilla, sobre todo en ojos pequeños o rasgados”, detalla el experto.
Cómo aplicarlo paso a paso
Para enmarcar la mirada sin perder naturalidad, Amarante recomienda complementar el delineado claro con un sombreado muy sutil.
“Con una brocha plana, a ras de las pestañas inferiores, aplico una sombra marrón muy clarita. No debe ser evidente, simplemente potencia el efecto del lápiz”, señala.
El secreto está en no usar un blanco puro, sino un tono maquillaje muy claro: “Dos o tres tonos más claros que tu piel es lo ideal, así el efecto es luminoso y natural, no teatral”.

Qué evitar con el delineador blanco
- No uses un blanco neto: puede resultar artificial.
- Evitá delinear toda la línea de agua si tus ojos son muy redondos o prominentes, ya que el tono claro los agranda aún más.
- En esos casos, optá por lápices marrones o azul marino: aportan profundidad sin endurecer.

Cómo adaptarlo a cada tipo de ojo
- Ojos globulosos o redondos: lo ideal es una línea oscura (marrón o azul marino) en lugar del tono claro.
- Ojos descendentes: usá el lápiz claro desde el lagrimal hasta la mitad del ojo, y un tono oscuro desde el centro hacia el extremo. Así levantás visualmente la mirada.
- Ojos muy juntos o hundidos: aplicá un toque de lápiz claro en el lagrimal y difuminá con una sombra luminosa. Eso genera sensación de separación y mayor relieve.
A partir de los 40, tu mejor aliado
“Con los años, los ojos pierden apertura y expresividad”, explica Amarante. “Por eso, devolverles luz es fundamental. Este lápiz lo consigue: es un gesto mínimo que cambia todo.”
El truco es especialmente útil cuando hay líneas de expresión, bolsas o mirada cansada. En esos casos, el maquillador recomienda:

- Usar lápiz claro en la línea de agua inferior.
- Trazar una línea muy fina de lápiz oscuro por dentro del párpado superior, dejar secar bien y luego aplicar máscara de pestañas.
- En el párpado inferior, solo un toque de sombra marrón suave en el centro del ojo.
El resultado: una mirada más abierta, fresca y natural.
El delineador claro —blanco, marfil o color maquillaje— es el truco rejuvenecedor por excelencia. Ilumina, amplía y suaviza la mirada sin necesidad de grandes técnicas. Un pequeño gesto con un gran impacto.
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