Lola Latorre sorprendió en redes con una imagen que no pasó desapercibida: una máscara facial con luces de colores, de estética futurista, que parece salida de una película… pero que en realidad es uno de los tratamientos beauty más buscados del momento.
Lejos de ser solo una moda, las mascarillas LED vienen ganando terreno en el mundo del skincare por su promesa clara: mejorar la piel desde adentro, de forma no invasiva.

Qué son las mascarillas LED que usó Lola Latorre y para qué sirven
Estas máscaras utilizan tecnología de luz LED (diodos emisores de luz) que actúan directamente sobre la piel.

Cada color tiene una función específica:
- Luz roja: estimula la producción de colágeno y ayuda a mejorar la firmeza
- Luz azul: combate bacterias y es ideal para pieles con acné
- Otras luces (según el modelo): pueden ayudar a calmar, iluminar o mejorar la textura
Además, algunos dispositivos incorporan tecnología de frío (crioterapia), que ayuda a desinflamar, cerrar poros y darle un efecto más descansado a la piel.
El resultado: una piel más luminosa, uniforme y saludable con el uso constante.
Cómo se usan (y por qué son tan prácticas)

Una de las razones por las que este tipo de dispositivos se volvieron tan populares es su practicidad.
Se usan sobre la piel limpia, sin maquillaje, y en sesiones cortas que suelen durar entre 10 y 20 minutos. Durante ese tiempo, la luz actúa de forma progresiva sin generar dolor ni incomodidad.
Lo mejor: se pueden incorporar fácilmente a la rutina en casa, sin necesidad de ir a un centro estético.
¿Funcionan realmente?
Si bien no reemplazan tratamientos dermatológicos más profundos, sí son un gran complemento.
Con el uso constante, muchas personas notan mejoras en la textura de la piel, menos inflamación y un aspecto más descansado.
Por eso no sorprende que cada vez más celebrities e influencers —como Lola— las sumen a su rutina.


