Luces, flashes y primeros planos. En cada alfombra roja de esta temporada, hubo un detalle que se repitió sin necesidad de llamar la atención: uñas prolijas, cortas, naturales… y, de repente, un rojo intenso que rompía con todo.
La escena se vio en los Oscar 2026 y también en la fiesta posterior de Vanity Fair. Mientras la manicura japonesa —esas uñas pulidas, sin color— dominaba, apareció otra elección que marcó un giro: el regreso de las uñas clásicas.

El regreso a lo natural (con un toque clásico)
En los últimos meses, las tendencias venían marcadas por lo simple. Las milky nails, la francesa reinventada y los acabados naturales se instalaron como favoritos.
En esa línea, estilos como las “uñas de jabón” —limpias, brillantes y casi sin color— siguen siendo protagonistas.
También se consolidó una búsqueda más minimalista y cuidada, donde la forma de la uña —más bien recta o suavemente redondeada— y el acabado prolijo pesan tanto como el color.

El rojo vuelve a escena
En medio de esa estética natural, el rojo reaparece con fuerza. Un clásico que nunca desaparece del todo, pero que ahora vuelve como protagonista.

La elección se vio claramente cuando Hailey Bieber apostó por este color para completar su look en la fiesta de Vanity Fair posterior a los Oscar. Un gesto simple que reafirma algo que se repite: el rojo sigue siendo un tono imbatible.
Más allá de las teorías virales, lo cierto es que es un color que se adapta a distintos tonos de piel, ajustando su intensidad: más coral en pieles claras, más profundo —cereza o vino— en pieles más oscuras.

Los colores que definen el otoño 2026
Mientras el estilo natural sigue dominando, los tonos empiezan a marcar el clima de la temporada.
“El marrón chocolate estará muy presente. Junto a los merlot y burdeos, estarán también el rosa empolvado y el cereza intenso”, afirma Berenice Espejo.
A estos se suman otros colores que ya se ven en manos de expertas y en pasarelas:
- Rojos en todas sus versiones, especialmente cereza
- Bordó y tonos vino, asociados al lujo silencioso
- Marrones, con protagonismo del mocha
- Verdes como inglés, oliva y esmeralda
- Rosas naturales y nude, siempre vigentes

También aparecen tonos más suaves como lavanda, amarillo pálido y pasteles, especialmente en transición hacia primavera.

Las tendencias para quienes buscan algo más jugado
Aunque lo natural domina, no todo es minimalismo. Las opciones más creativas siguen teniendo su espacio.
Los acabados cat-eye, mucho cromado y plata, uñas de forma almendrada y manicuras francesas invertidas.
Una de las decoraciones más top será la reverse french, además del efecto ojo de gato, el marmolado, el animal print y el nail art en versión micro o 3D.
Son estilos que conviven con lo clásico y permiten jugar sin dejar de lado las tendencias principales.

Una tendencia que combina simpleza y elección personal
Lo que dejó claro esta temporada es un equilibrio. Por un lado, uñas naturales, cuidadas y discretas. Por otro, colores clásicos que vuelven con fuerza y detalles que suman personalidad.
El resultado no es una única tendencia, sino una forma de llevar las uñas que combina lo simple con lo expresivo, según lo que cada una elige.

Fotos: Pinterest


