¿De verdad los peinados tirantes dañan el pelo? Sí. Pero no por el gel ni por la laca. Según explica la especialista en cuidado capilar Georgina Buscaglia, “el verdadero problema no está en los productos, sino en la tensión constante que ejercemos sobre la raíz cuando atamos demasiado fuerte el pelo”.
Cada vez que hacés una colita ajustada, un rodete impecable o una trenza bien tirante, el bulbo piloso -el lugar de donde nace cada hebra- queda sometido a una tracción que, con el tiempo, puede derivar en caída localizada, irritación, pérdida de densidad y fibras más débiles.
¿Y si me ato el pelo húmedo?
Peor todavía. “Cuando recogemos el pelo mojado, el riesgo se multiplica”, aclara Buscaglia. La humedad retenida en el cuero cabelludo favorece la caspa, la debilidad y la falta de oxigenación. Eso genera fibras más finas y quebradizas.
Entonces, ¿el gel no es el culpable?
Durante años se culpó al gel, la laca o el spray de resecar y dañar. Pero la evidencia muestra lo contrario: “Los fijadores cumplen una función estética. Lo que daña la salud capilar es la fuerza mecánica del peinado, repetida todos los días”, señala la especialista.

¿Qué pasa con las nenas?
En la escuela, en danza, gimnasia o patín, es común que las chicas usen peinados bien tirantes a diario. Como no hay productos de por medio, solemos creer que no hay riesgo. Sin embargo, el pelo infantil está en pleno desarrollo y la tracción sostenida puede dejar huellas desde temprano.

Cómo cuidarte sin dejar de atar el pelo
No se trata de abandonar las colitas o las trenzas, sino de usarlas con conciencia. Estos tips de Georgina Buscaglia pueden ayudarte:
- Alterná el lugar de la cola o la trenza para no forzar siempre la misma zona.
- Usá gomitas recubiertas o scrunchies, que no corten la fibra.
- Reservá los peinados muy tirantes para ocasiones especiales.
- Evitá atar el pelo cuando está mojado.
- Regalate algunos días de pelo suelto o recogidos flojos.
👉 La clave está en el equilibrio: una colita bien tirante de vez en cuando no traerá consecuencias. El problema aparece cuando la rutina de atar fuerte se convierte en costumbre.

Para recordar
La salud capilar empieza en la raíz, no en la fibra. Si queremos cuidar nuestro pelo, lo más importante no es evitar el gel, sino moderar la fuerza con la que lo sujetamos.
Suscribite al newsletter de Para Ti
Si te interesa recibir el newsletter de Para Ti cada semana en tu mail con las últimas tendencias y todo lo que te interesa, completá los siguientes datos:


