Todos los tips que tenés que saber al colocarte rubor
 

Todos los tips que tenés que saber al colocarte rubor esta primavera

Rubor destacada
Descubrí cómo aplicar el rubor de forma correcta esta primavera para aportar frescura e iluminá tu rostro según tu forma, tono de piel y estilo personal.
Belleza
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Pensar en looks de primavera es sinónimo de color, luz renovada y ganas de brillar, y tu maquillaje puede complementar ese ánimo. El rubor, tan simple como poderoso, es la clave para aportar vitalidad al rostro sin complicaciones. ¿Querés saber cómo hacerlo bien? Acá vas a encontrar consejos concretos, amigables y simples para que los pongas en práctica lo antes posible.

Cómo elegir el rubor ideal para vos

Primero: el tono que uses importa tanto como el producto. Si tu piel es clara, los tonos suaves como durazno o rosa pálido funcionan perfecto. Si tenés piel media u oliva, animáte con rosados más intensos o melocotón. Y si tu piel es oscura, los borgoña o ciruela pueden sumarte calidez sin que se vea exagerado.

Otro punto: la textura. Los rubores en crema resultan ideales para una piel luminosa o para darle un acabado más “jugoso”. Los polvos mate funcionan mejor si tenés piel mixta o grasa. Y para esta primavera, elegí fórmulas que tengan buena fijación: los días más cálidos exigen maquillaje que acompañe todo el día.

Cómo aplicar el rubor correctamente

Paso 1: Prepará tu piel

Antes de aplicar el rubor, asegurate de tener la base puesta o una baby cream ligera. Fijá con un polvo traslúcido sólo si es necesario y definí ligeramente tus facciones con un bronzer suave si querés contorno sutil.

Paso 2: Sonreí y encontrá el pómulo

Sonreí frente al espejo para que tus mejillas se eleean y visualizá el “punto más alto” del pómulo. Ahí es donde empieza la aplicación: desde ese punto hacia la sien, con movimientos suaves y difuminados hacia afuera. Esta técnica ayuda a que el rubor se funda con la piel, dando un acabado natural.

Paso 3: Adaptá el rubor según la forma de tu rostro

Si tenés rostro redondo: aplicá el rubor un poco más atrás y en diagonal hacia la oreja para dar sensación de mayor longitud.

Si tenés rostro ovalado: empezá en la parte superior del pómulo y deslizá hacia la sien.

Si tu rostro es cuadrado: poné el rubor directamente sobre el pómulo, sin extender demasiado, para suavizar la mandíbula.

Si tenés rostro en forma de corazón: además de los pómulos, añadí un toque ligero en la parte superior de la frente y en el mentón para equilibrar.

Paso 4: Modulá la intensidad

Paso 5: Finalizá con fijador

Para que tu rubor dure toda la tarde (y parte de la noche), aplicá un spray fijador o un polvo translúcido muy ligero alrededor de las mejillas. También podés usar un iluminador suave encima del rubor, un poco hacia la sien, para potenciar el efecto de “piel fresca”.

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