¿Qué es aquello que nos hace bien? ¿Qué nos atrae y, al mismo tiempo, habla de quiénes somos? ¿Qué es lo que verdaderamente nos resuena y nos genera bienestar?
Así comienza esta columna exclusiva de para ti DECO, la arquitecta e interiorista Marianela Guzmán Vercellesi que propone una mirada profunda sobre el vínculo entre los espacios y las emociones... más allá de las tendencias, aquí y ahora, para como herramienta para construir bienestar.
1. Decoración con identidad y personalidad

En el campo del interiorismo, es posible apoyarse en estudios, tendencias y validaciones que indican qué funciona y qué no en términos de estética, ergonomía o funcionalidad.
Sin embargo, lo verdaderamente significativo trasciende esos marcos: lo genuino. Aquello que conecta con la identidad personal resulta, en definitiva, lo más acertado.
A lo largo de los años, y a partir del vínculo directo con usuarios y clientes, se vuelve evidente que hay dimensiones del habitar que no pueden explicarse únicamente con palabras.
2. Decoración con sentido e historia

La percepción de un espacio —su atmósfera y su carácter— comunica mucho más profundamente que cualquier discurso.
Los objetos con historia, aquellos que evocan memoria y pertenencia, poseen una capacidad única de construir sentido, muy por encima de las piezas dictadas por la tendencia.
3. Decoración con sensaciones y emociones

Un aroma, una textura, un sonido: estímulos que activan los sentidos y nos conectan con experiencias pasadas, con emociones latentes.
En este sentido, el rol del interiorismo no se limita a la composición estética, sino que se orienta a la creación de experiencias.
Diseñar implica proyectar sensaciones, despertar recuerdos y, en muchos casos, reactivar vínculos emocionales a través del espacio.
Habitar un lugar que nos represente, que dialogue con nuestra historia y sensibilidad, es una de las formas más profundas de bienestar.
Por eso, más allá de cualquier referencia externa, la invitación es a indagar en aquello que verdaderamente interpela, que nos acerca a nuestra propia esencia.
Solo así es posible construir espacios auténticos, pensados no solo para ser vistos, sino para ser plenamente vividos.
Texto: Marianela Guzmán Vercellesi (en Instagram @mavhomedesign).


