Decay chic: claves del estilo de decoración que consagra el encanto de lo no perfecto  - Revista Para Ti
 

Decay chic: claves del estilo de decoración que consagra el encanto de lo no perfecto 

Desgastado, deslucido, imperfecto… Así es el nuevo lujo silencioso que se impone en la decoración. El decay chic propone abrazar la huella del tiempo y convertirla en belleza. La visión de una arquitecta sobre esta estética que rompe con lo perfecto y revaloriza lo vivido.
Deco
Deco

“Lo viejo funciona, Juan”.  Esta frase que nos resonó desde nuestras pantallas y caló tan profundo en nuestros oídos casi como un mantra, no es casual. Y es que cada vez que la ansiedad por lo nuevo y perfecto amenaza con seducirnos, algo en nosotros —en nuestra memoria, en nuestros objetos y en nuestra relación con ellos— responde con sabiduría: lo viejo funciona.  

Así comienza su columna sobre el decay chic -un estilo decorativo tendencia que revaloriza el paso del tiempo y convierte el desgaste en esética- la arquitecta Antonella Rossi.  

“Lo viejo guarda la constancia silenciosa de lo bien hecho y la terquedad resistente de los materiales nobles”, afirma.  

¿Qué es decay chic? (los “objetos que viven”) 

El decay chic consagra el encanto de lo no perfecto.
El decay chic consagra el encanto de lo no perfecto.

“Hay objetos que al verlos nos cuentan su historia y la nuestra, la historia de quienes los disfrutaron y a quienes acompañaron -indica la arquitecta Antonella Rossi de @somos_obra- Y así como nuestras vidas, estos objetos no son perfectos ni completos, tienen cicatrices

Una grieta leve, la madera gastada por el uso de generaciones anteriores, el barniz un poco descascarado de una silla, la loza craquelada de la vajilla heredada de la abuela… 

Todos ellos, cómplices y testigos del paso del tiempo esconden nuestras historias, dan fe de nuestra huella y nos muestran que su encanto no está en el destello del brand-new sino en sus relatos y en el vínculo que creamos con ellos. 

El decay chic quiere decir “más pausa, menos clics” 

“Hay objetos que al verlos nos cuentan su historia y la nuestra", afirma la arquitecta Antonella Rossi.
“Hay objetos que al verlos nos cuentan su historia y la nuestra", afirma la arquitecta Antonella Rossi.

En un mundo en donde el impulso de un clic nos invita a vivir de estreno, el decay chic, que intenta poner en valor lo antiguo, resulta ser una bocanada de aire fresco. 

Es frenar la catarata de productos de nuestra wishlist para conseguir nuestra casa con deco último modelo y mirar lo que sí tenemos. Lo que nos habla de nosotros mismos y de nuestro camino recorrido. De lo auténtico.  

Porque no es cierto que nosotros simplemente habitamos los espacios, lo espacios donde existimos también nos habitan a nosotros

Influyen en cómo pensamos, cómo descansamos, cómo nos vinculamos… Incluso en cómo respiramos. Los entornos que nos rodean estimulan o apagan nuestras emociones, y no da lo mismo con qué texturas, colores, luces u objetos convivimos cada día. 

Rocío López Ferreyra consagra el decay deco en para ti DEPTO #16.
Rocío López Ferreyra consagra el decay deco en para ti DEPTO #16.

Por eso, al imaginar el hogar en el que queremos pasar nuestras horas, no se trata solo de estética sino de diseñar un refugio que acompañe nuestros ritmos, que nos serene o nos active según lo que necesitemos. Que nos sostenga y nos inspire.  

Un espacio puede amplificar la alegría o entorpecer el bienestar. Y eso merece, sin dudas, toda nuestra atención. 

Tips y consejos para  crear tu espacio decay chic 

La pared desgastada y remodelada: símbolo del decay deco protagonista de para ti DEPTO #16 x Rocío López Ferreyra.
La pared desgastada y remodelada: símbolo del decay deco protagonista de para ti DEPTO #16 x Rocío López Ferreyra.

Hay un diálogo constante entre lo que somos y lo que elegimos conservar. Si querés construir un espacio decay chic con piezas que portan historia podés seguir estos tips:  

1. Rescatá lo heredado. ¿Viste esa vajilla que te ofreció tu mamá o tu abuela un montón de veces y que no aceptaste? Es momento de darle una oportunidad ¡y usarla! 

No importa que se rompa y que no dure para tres generaciones más, las cosas son para usarlas y disfrutarlas ahora. Al final, para eso fueron hechas: para acompañar la vida, no para quedarse en una vitrina. 

También podés rescatar otros muebles heredados; espejos con marco decapado, una alfombra antigua. Cuanto más imperfecto, más carácter. 

2.Sumá piezas con historia. Una lámpara de pie comprada de segunda mano puede ser la joya del living. No todo lo viejo suma, pero lo que tiene alma… siempre funciona.  

“Lo viejo guarda la constancia silenciosa de lo bien hecho".
“Lo viejo guarda la constancia silenciosa de lo bien hecho".  

Una pieza con historia puede cambiar el clima entero de un ambiente. 

3.Jugá con texturas reales. Un almohadón de lino arrugado, una mesa con la veta de la madera a la vista, o una silla de hierro con algo óxido. 

El decay chic no busca lo prolijo, sino lo sensorial, busca emoción. 

4.Mezclá lo antiguo con lo actual. Para que tu casa no quede “antigua”, mezclá lo antiguo con piezas de diseño actual. La clave es el contraste. El equilibrio entre lo vivido y lo nuevo crea espacios que respiran autenticidad. 

el decay chic, que intenta poner en valor lo antiguo, resulta ser una bocanada de aire fresco. 
El decay chic intenta poner en valor lo antiguo. 

Un sillón heredado junto a una mesa ratona de diseño contemporáneo eleva todo el espacio. 

5. No hace falta que toda tu casa tenga este estilo. Incorporá solo lo que te represente. Porque al final del día, se trata de crear un hogar que te abrace. Uno que cuente tu historia y no la del algoritmo.  

En una época donde todo parece descartable, el decay chic propone algo distinto: valorar lo que permanece, abrazar lo que ya fue amado y entender que la belleza más profunda es la que no grita, pero no se olvida. 

Todo lo que necesitamos es el decay chic  

Restaurar sin borrar las huellas. Heredar sin acumular.
Decay chic es "restaurar sin borrar las huellas. Heredar sin acumular".

Tal vez la cuestión urgente no sea cómo lograr un estilo, sino cómo honrar la vida que vibra en las cosas.  

Restaurar sin borrar las huellas. Heredar sin acumular. Contemplar sin poseer compulsivamente. Es un acto íntimo de gratitud con el pasado y con nuestro futuro que merece una herencia de historias y no de desechos.  

Y en esa elección hay algo más que un gesto decorativo: hay una defensa apasionada de la memoria. Y, sobre todo, hay una promesa: la de seguir contando historias a través de los objetos que nos miran vivir. 

 
 

Más Para Ti

 

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig