En pleno corazón del bajo Belgrano, se levanta una mansión que combina presencia arquitectónica con detalles de diseño que la hacen inolvidable. Con tres plantas, materiales nobles como piedra y mármol, y un estilo moderno que no pasa desapercibido, esta casa –propiedad de Pampita– es un ejemplo de cómo integrar espacios amplios y funcionales con carácter propio.



Al ingresar, lo primero que llama la atención es la sensación de amplitud: el living comedor cuenta con techos altos y grandes ventanales, que conectan visualmente con el jardín exterior. A pesar de ser un espacio generoso, su diseño particular genera rincones íntimos y una circulación fluida entre ambientes.
La sala principal se abre hacia el jardín, donde la naturaleza es protagonista. La piscina, con borde de piedra índigo, parece fundirse con el interior de la casa y aporta textura, color y un ritmo visual diferente al conjunto. Aunque el living recibe luz natural desde la orientación norte, su estructura hace que la luz se filtre de manera suave, aportando una atmósfera más acogedora que intensa.





La cocina, amplia y con ventanas generosas, se presenta como un espacio luminoso y funcional, ideal para quien disfruta tanto de la gastronomía como de la convivencia familiar. Al cruzar la puerta de entrada, la casa ofrece también un patio y cochera descubierta, detalles que suman practicidad sin resignar diseño.


Subiendo por la escalera de mármol y piedra, con estilo contemporáneo, se accede a la planta superior, donde están los dormitorios, el playroom y la oficina, espacios pensados para la vida diaria sin perder elegancia. El cuarto principal destaca por su balcón terraza con vista al jardín y por un baño en suite amplio y luminoso, preparado para ofrecer confort y privacidad.

La arquitectura de la casa juega con distintos materiales y texturas: desde paredes revestidas en piedra hasta pasillos con iluminación focal, cada detalle contribuye a una sensación de calidad y coherencia estilística. En el último piso, una terraza y un lavadero con amplio espacio ofrecen funcionalidad complementaria al conjunto.

Exteriormente, la galería y el pequeño jardín con parrilla invitan a vivir el exterior con comodidad, incluso en encuentros informales o reuniones bajo el cielo de Belgrano. Es un ejemplo de cómo un diseño urbano puede integrar naturaleza, arquitectura y estilo de vida sin perder personalidad.


Con casi 500 metros cuadrados totales, esta casa no solo representa un inmueble de alto nivel, sino también una forma de pensar la vida cotidiana con diseño, combinando espacios íntimos y áreas sociales con una estética que respira modernidad y calidez.
"Espectacular casa en el bajo Belgrano (Arq. Sanchez Elía) - de excelente diseño y gusto. La planta baja cuenta con un imponente hall, amplio living con hogar y salida a jardín, comedor, cocina con isla y toilette. Jardín con galería, piscina climatizada, parrilla (Orientación noroeste) y espacio para dos autos. En el la segunda planta una Master Suite con salida a balcón aterrazado, vestidor y gran baño con jacuzzi, un segundo dormitorio amplio con salida a patio interno y baño completo y la tercer planta cuenta con dos dormitorios con dos baños completos, family , lavadero y dependencia de servicio con baño. Cava y depósito en sotano. Calefacción por piso radiante y aire acondicionado frío/calor, todos los ambientes con amplios ventanales al exterior", se lee en el aviso de venta de la propiedad cuyo precio es de 2.200.000 dólares. Hasta hace poco, la casa estaba alquilada. Hoy está puesta a la venta.
Así, esta mansión de Belgrano demuestra cómo una casa puede ser mucho más que una estructura: es un escenario para la vida, la convivencia y los recuerdos. Una inspiración para quienes buscan que el diseño urbano también hable de calidez, personalidad y estilo propio.
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