Un grave episodio sacudió al ámbito deportivo de Bella Vista: jugadoras de hockey del Club Regatas habrían sido drogadas durante un “tercer tiempo” tras un partido de rugby, y se investiga además la difusión de videos íntimos sin consentimiento. La causa, que se encuentra bajo la lupa de la fiscalía de San Martín, generó conmoción y reavivó el debate sobre los riesgos de ciertos encuentros sociales en clubes deportivos.
Según trascendió, algunas jóvenes habrían consumido bebidas que podrían haber sido adulteradas sin su conocimiento. Entre las versiones que comenzaron a circular se menciona la posible utilización de una sustancia conocida popularmente como “miel del amor”, un producto que se vende como afrodisíaco y activador sexual.
Mirá También

Denuncias, un video íntimo y un "tercer tiempo" bajo la lupa: el caso que sacude al rugby
El doctor Walter Ghedín, especialista en salud sexual, explicó que este tipo de productos tienen un historial de uso variado: “La búsqueda de potenciadores de la función sexual masculina ha ocurrido desde siempre y en diferentes culturas. No se puede decir lo mismo para las mujeres, para quienes la ciencia no acierta en encontrar una molécula que active el deseo sexual cuando baja”.
Sobre la “miel del amor”, Ghedín detalló que se promociona como "un suplemento natural, energizante, activador de la energía sexual", que se consigue "en comercios o se puede comprar en plataformas de venta online".
"No sabemos claramente la fórmula química, aunque se informa que contiene ginseng, maca, jengibre, etc.", agrega el médico. "Hasta ahí es un suplemento más, sin embargo, existen comunicados que informan que además de esos compuestos contiene tadalafilo, un principio activo similar al sildenafilo (viagra)".
El especialista también recordó los riesgos que esto implica: “La FDA recomienda no usar el producto, ya que contiene tadalafilo y alerta sobre el riesgo para quienes consumen fármacos con nitritos o nitratos, potentes moléculas para bajar la presión que incrementan su acción al interactuar con el tadalafilo”.
Además, advirtió que combinar la sustancia con alcohol u otras drogas aumenta la peligrosidad: “Otro de los riesgos es mezclar alcohol u otras sustancias con este fármaco, por sus efectos sobre el sistema cardiovascular, cefaleas, mareos e inestabilidad motora”.
Mientras la Justicia continúa investigando la posible adulteración de bebidas y los abusos sexuales denunciados, especialistas como Ghedín insisten en extremar las precauciones frente a suplementos o productos que prometen potenciar la sexualidad, especialmente cuando su composición real puede implicar graves riesgos para la salud.



