Dormir bien es tan importante para la salud como alimentarse correctamente o hacer actividad física. Sin embargo, cada vez dormimos menos.
En el marco del Día Mundial del Sueño, especialistas advierten sobre la importancia de mejorar los hábitos de descanso y reconocer los trastornos que pueden afectar la calidad del sueño.
Este evento internacional es impulsado por la Sociedad Mundial del Sueño, que promueve acciones de concientización en todo el mundo para mejorar la salud del descanso.
En Argentina, el Hospital Británico de Buenos Aires fue designado como representante oficial de la edición 2026 y organizó actividades educativas abiertas a la comunidad para informar sobre los trastornos del sueño y sus tratamientos.
Este año, bajo el lema “Duerma bien, Viva mejor” se realizará una reunión para pacientes con dificultades con el sueño y aquellos con apneas del sueño que requieran tratamientos específicos (terapia con CPAP) en el marco de un programa educativo gratuito y abierto a la comunidad denominado “escuelita de CPAP” que ya ha cumplido 15 años de trabajo ininterrumpido.
La Unidad de Sueño del Hospital Británico lleva más de 25 años de funcionamiento. Actualmente colaboran en ella neurólogos, neumonólogos, pediatras, psiquiatras, otorrinolaringólogos y kinesiólogos. El hospital dispone de consultas monográficas de sueño en múltiples especialidades, y realiza más de 1500 polisomnografías al año, 2000 estudios de sueño domiciliarios y diferentes técnicas novedosas de exploración endoscópica y cirugías para problemas respiratorios vinculados al sueño.
Asimismo, publicó más de 50 trabajos en revistas internacionales y sus miembros destacados son referentes en la salud del sueño de Latinoamérica, y han sido acreedores de numerosos premios, debido a sus aportes originales a la investigación científica.
Dormir bien: un pilar de la salud
El sueño cumple funciones esenciales para el organismo. Durante el descanso nocturno el cerebro procesa la información del día, fortalece la memoria y elimina desechos metabólicos.
Además, dormir bien:
- fortalece el sistema inmunológico
- ayuda a mantener los niveles de energía
- contribuye al aprendizaje y la concentración
- favorece la salud cerebral
Cuando el descanso es insuficiente o de mala calidad, el impacto puede ser significativo.
La falta de sueño se asocia con un mayor riesgo de:
- obesidad
- diabetes
- enfermedades cardiovasculares
- deterioro cognitivo
También puede afectar el tiempo de reacción, el juicio y la capacidad de concentración, lo que aumenta el riesgo de accidentes.
Dormimos menos que antes
Los estudios sobre hábitos de descanso muestran una tendencia clara: en las sociedades modernas cada vez dormimos menos.
De acuerdo con datos de la American Sleep Foundation, las personas que viven en sociedades industrializadas duermen en promedio dos horas menos que sus abuelos.
Además, cerca de la mitad de la población no está conforme con la cantidad ni la calidad de su sueño.
Este fenómeno afecta especialmente a:
- niños y adolescentes
- trabajadores con horarios exigentes
- personas con rutinas irregulares
Qué significa tener un sueño saludable
Dormir bien no se trata solo de la cantidad de horas.
Los especialistas explican que la salud del sueño tiene varias dimensiones:
- Duración: cuánto se duerme en 24 horas
- Eficiencia: qué tan fácil es conciliar y mantener el sueño
- Regularidad: horarios estables de descanso
- Estado de alerta: capacidad de concentrarse durante el día
- Calidad: sensación de descanso al despertar
Cuando alguno de estos factores falla, pueden aparecer problemas de sueño.
La importancia de crear buenos hábitos
Según explica el especialista Eduardo Borsini, mejorar la salud del sueño requiere prestar atención a los hábitos cotidianos.
Algunas recomendaciones básicas incluyen:
- mantener horarios regulares para dormir y despertarse
- dormir al menos siete horas por noche
- reducir la luz y el ruido en el dormitorio
- mantener una temperatura fresca y confortable
- evitar estimulantes antes de dormir
También es importante observar cómo nos sentimos al despertar y durante el día.
“Reconocer que el sueño es esencial para la salud y convertirlo en una prioridad es el primer paso para mejorar el descanso”, señala el especialista.
Cuando la somnolencia se vuelve un problema
La somnolencia excesiva durante el día —es decir, la tendencia a dormirse en situaciones inapropiadas— es un síntoma frecuente y suele estar asociado a la insuficiencia crónica de sueño.
Muchas veces se intenta compensar el cansancio con café, bebidas energizantes o siestas irregulares, pero estas estrategias no resuelven el problema.
La única forma efectiva de recuperar el descanso es dormir lo suficiente y en el momento adecuado.
El sueño, clave para la salud cardiovascular
Hoy el sueño es considerado uno de los pilares de la medicina preventiva.
La American Heart Association incorporó recientemente la salud del sueño dentro de los ocho factores fundamentales para cuidar el corazón.
Dormir demasiado poco —o incluso dormir en exceso— se asocia con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y mortalidad.
Por eso, cada vez más especialistas insisten en que el descanso debe ocupar un lugar central en el estilo de vida saludable.


