En el imponente Palacio Libertad, Anna Rossatti desplegó su nueva colección “Roma” en el marco de Argentina Fashion Week, con un desfile de gran escala que reunió a más de 300 invitados y más de 50 salidas en pasarela.
Pero más allá de lo visual, la propuesta estuvo atravesada por un concepto profundo: el tiempo como experiencia presente. La inspiración nace de un momento clave en la vida de la diseñadora —su paso por la Quinta Puerta Santa del Vaticano en el año 2000 y su repetición en 2025—, un recorrido que resignifica su propia historia y el origen de la marca.
Las tendencias que dejó Anna Rossatti para la temporada

1. Sastrería relajada y protagonista

La sastrería fue el eje de la colección, con pantalones rectos, pinzados, siluetas amplias y bermudas que redefinen el tailoring clásico en clave contemporánea.



2. Fusión entre lo femenino y lo masculino

Vestidos de fiesta incorporaron elementos tradicionalmente masculinos como corbatas y cuellos de camisa, generando un nuevo lenguaje de elegancia híbrida.

3. Encajes, transparencias y volados

Las texturas livianas aportaron una dimensión más sensorial y simbólica: revelar sin ocultar, mostrarse desde la autenticidad.



4. Paleta neutra con acentos tierra


El negro y blanco —sellos de la marca— se combinaron con tonos tierra como chocolate, bordó, camel y ocres, además de denim en versiones profundas.


5. Inspiración militar reinterpretada

La línea Napoleón introdujo blazers con referencias militares, aportando estructura y carácter a los looks.

Una puesta en escena que acompaña el relato
La experiencia comenzó con música clásica en vivo interpretada por violinistas, y evolucionó hacia una banda sonora que fusionó lo clásico con lo contemporáneo, en sintonía con la narrativa de la colección.

“Roma” no fue solo una propuesta estética, sino una reflexión sobre la identidad, las decisiones y la forma en que habitamos el presente.

Anna Rossatti no solo presentó ropa: presentó una mirada.




