En el marco de Argentina Fashion Week, el segundo desfile de Chile Fashion Week se convirtió en uno de los momentos más destacados de la agenda fashion.
La propuesta no solo mostró diseño: trajo identidad, territorio y una mirada latinoamericana con carácter. Tres diseñadores, tres universos estéticos y un mismo objetivo: poner en valor la moda de la región con impronta propia.
Lennin Villarroel: glamour celestial y alta costura con brillo propio
La apertura del desfile estuvo a cargo de Lennin Villarroel, director de Chile Fashion Week y referente internacional de la alta costura.

Su colección Antara Celeste fue un viaje directo al cielo nocturno. Tonos celestes, plateados, transparencias y cristales construyeron una narrativa etérea donde cada vestido parecía capturar la luz de las estrellas.

Las siluetas, fluidas y delicadas, abrazaron el cuerpo con una elegancia casi líquida. Bordados luminosos y destellos estratégicos reforzaron esa sensación de movimiento y profundidad.
El resultado: una oda a la mujer sofisticada, segura y magnética. De esas que no pasan desapercibidas.

Roberto Burgueño: la sastrería como declaración de estilo

El segundo momento del desfile bajó a tierra —pero con la misma potencia— de la mano de Roberto Burgueño, creador de Sastrería Sartoro.
Con más de 25 años de trayectoria, Burgueño reafirmó que la sastrería sigue siendo un pilar del buen vestir, pero puede reinventarse.

Sus piezas combinaron tradición y actualidad: cortes precisos, estructuras limpias y una elegancia sobria que dialoga con el hombre moderno. No hubo excesos, pero sí una clara intención: demostrar que el lujo también está en los detalles.

Joanna Braun Chile: la fuerza de la Patagonia hecha moda

El cierre llegó con una propuesta intensa y profundamente identitaria: Patagónica Winter 26, de Joanna Braun Chile, bajo la curaduría de Jimena Astudillo.

Inspirada en los paisajes extremos del sur, la colección exploró texturas profundas, siluetas contundentes y una paleta que remite a la tierra, el viento y el frío.

El cuero —protagonista absoluto— se resignificó en clave contemporánea: piezas con carácter, elegantes y atemporales.
Detrás de esta propuesta, Astudillo impulsa una visión clara: acercar el diseño de autor latinoamericano a nuevas audiencias, destacando la artesanía, la calidad y la identidad como valores centrales.
Una pasarela con identidad regional
El paso de Chile Fashion Week por Argentina Fashion Week no fue solo un desfile más. Fue una declaración.
Una muestra de que la moda latinoamericana está construyendo su propio lenguaje: con raíces, con historia y con una mirada contemporánea que no necesita imitar para destacarse.
Porque cuando el diseño tiene identidad, se nota. Y, sobre todo, se recuerda.
fotos: Jhonny Villagran @photojohnnyok


