Kate Middleton volvió a captar todas las miradas en la celebración de San Patricio. Vestida de verde, como marca la tradición, la princesa de Gales asistió al desfile en el Cuartel de Mons, en Aldershot, con un look que no solo destacó por su elegancia sino también por su historia.
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A simple vista, el outfit remite a su estilo clásico y cuidado. Pero al mirar en detalle, aparece un dato clave: se trata de prendas y accesorios que ya había llevado en otras ocasiones, algunos incluso hace más de una década.

Un look icónico que vuelve a escena
El protagonista del estilismo fue un abrigo verde de Alexander McQueen, de corte clásico, cruzado y con doble botonadura. Con largo midi y silueta entallada, deja entrever un vestido negro de la misma firma, generando un contraste sobrio y elegante.
Este diseño no es nuevo en su guardarropa: la princesa ya había apostado por una fórmula muy similar en 2014, cuando también eligió un abrigo verde ajustado con cinturón y lo combinó con un tocado con lazo.
Justamente, ese accesorio vuelve a aparecer. Se trata del modelo Meribel en verde de Gina Hoster, que reutilizó para esta ocasión, reforzando la idea de continuidad en su estilo.
Accesorios en negro para un contraste sofisticado
El verde se combinó con negro en los complementos, una elección que aporta equilibrio visual. Sumó bufanda, guantes delicados de Cornelia James y botas de gamuza con taco fino de Ralph Lauren, piezas que ya forman parte de su vestidor desde hace años.
También incorporó un cinturón ancho de cuero que marca la silueta y suma estructura al abrigo, manteniendo una estética pulida y coherente.
En cuanto a las joyas, eligió por primera vez reutilizar unos aros largos con esmeraldas y diamantes de Asprey London, que solo había usado en 2022 durante una visita a Boston.
Moda circular y continuidad de estilo
El look de este año no es un hecho aislado. En 2025, tras su ausencia en 2024 por una cirugía abdominal, Kate Middleton ya había retomado esta lógica al reciclar otro abrigo verde de Alexander McQueen, que había estrenado previamente.
La repetición de prendas, accesorios y combinaciones deja ver una estrategia clara: construir un estilo reconocible a partir de piezas que se reutilizan en el tiempo.
Así, en una fecha atravesada por la tradición, la princesa de Gales no solo respeta el código de vestimenta, sino que también reafirma una forma de entender la moda, donde la elegancia convive con la permanencia.

