8M/"Que mi hija vea que podemos estar al mismo nivel que los varones": Melanie Villalba, trabajadora en la industria del petróleo - Revista Para Ti
 

8M/"Que mi hija vea que podemos estar al mismo nivel que los varones": Melanie Villalba, trabajadora en la industria del petróleo

Llegó a Sierra Grande hace 12 años buscando trabajo y un nuevo comienzo. Empezó en tareas de maestranza y hoy es apuntadora en una de las obras que transforman la región. En esta entrevista con Para Ti, Melanie Villalba habla de maternidad, esfuerzo y de lo que significa abrir camino para otras mujeres en la industria del petróleo.
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En Vaca Muerta Punta Colorada, donde el viento patagónico sopla sin pedir permiso y la tierra parece resistirse a todo, las jornadas empiezan temprano y terminan entre polvo, frío y trabajo duro. Durante décadas, ese paisaje estuvo dominado casi exclusivamente por hombres.

Pero algo empezó a cambiar. Entre los frentes de obra, las camionetas que van y vienen y el ruido constante de la construcción, Melanie Villalba (29) camina con su casco y su cuaderno de apuntes. Llegó a Sierra Grande hace 12 años con la incertidumbre de quien busca trabajo y una oportunidad. Empezó en tareas de maestranza y pañol, aprendiendo el nombre y la función de cada herramienta gracias a sus compañeros.

Melanie Villalba
"Creo que el clima laboral hoy en día es muy positivo. Se está haciendo un buen trabajo junto con la empresa para incluir a más mujeres a la obra y para que cada compañera tenga su comodidad y esté a gusto en sus puestos de trabajo".

Hoy es apuntadora, una tarea clave para controlar el avance de la obra y registrar cada frente de trabajo.

Tiene 33 años, una hija de 8 que la espera en casa y una certeza que repite como bandera: las mujeres también tienen lugar en la industria del petróleo. “Quiero que mi hija vea que podemos aprender, crecer y estar al mismo nivel que los varones”, dice.

En el Día Internacional de la Mujer, Melanie comparte con Para Ti su historia de esfuerzo, maternidad y orgullo por formar parte de uno de los proyectos energéticos más grandes del país. Su historia es también la de muchas mujeres que empiezan a abrirse camino en una industria que durante décadas parecía inaccesible.

—¿Cómo fue tu llegada a Sierra Grande hace 12 años? ¿Qué viniste a buscar?

—Mi llegada a Sierra fue hace 12 años. Vine a modo de visita y también en búsqueda de trabajo. Y la verdad es que fue un cambio muy grande en mi vida.

—Cuando empezaste en la industria, ¿imaginabas que ibas a crecer hasta el puesto que tenés hoy?

—Acerqué mi currículum a lo que es la delegación y —gracias a Dios— me dieron una mano enorme para poder entrar. Así que estoy muy agradecida por la mano que me dieron para hoy poder estar en mi lugar.

La verdad es que no me imaginaba que iba a entrar en la empresa. Estoy muy contenta por el puesto en el que inicié. Estoy muy agradecida, primeramente con Dios y también con los chicos de UOCRA por la mano enorme que nos han dado a todos.

—¿Qué significó para vos entrar como maestranza y pañolera en un espacio históricamente masculino?

—La verdad, muy contenta de haber entrado como maestranza. Obviamente es un trabajo digno. Me gustó mucho trabajar como pañolera porque conocí mucha gente. Aprendí a trabajar con las herramientas porque había muchas cosas que yo no conocía. Mis compañeros me han dado una mano enorme explicándome para qué servía cada instrumento.

—¿Cuál fue el momento en que sentiste que podías aspirar a más dentro de la obra?

—El momento en el que sentí que podía llegar a hacer algo más fue cuando mi supervisor necesitaba que le controlara cuánta gente tenía a cargo para pedirles el almuerzo. Hay ciertos trabajos que se hacen en la empresa en los que se mandan a pedir sándwiches. Yo le anotaba la gente, la controlaba, y eso a mí me entusiasmó.

Melanie Villalba
"Para mí el 8 de marzo y estar trabajando en la industria del petróleo es algo increíble. Puede ser algo muy desafiante, pero también creo que es una oportunidad para demostrar la capacidad que tenemos y estar a la altura de nuestros compañeros".

—¿Qué desafíos enfrentaste para pasar de tareas de apoyo a ser apuntadora?

—Consulté con los chicos de UOCRA para ver qué posibilidades había de poder ser apuntadora. Muchas veces, cuando se hacen hormigonados o trabajos en altura, en espacios confinados, se necesita tener un control de las horas. Se lo propuse a mi supervisor y también lo charlé con los chicos del gremio para ver si había una posibilidad de poder arrancar con eso, de sumar algo más a lo que yo hacía. Hoy tuve la posibilidad de haber sumado un puesto más.

—¿Alguna vez sentiste que tenías que demostrar el doble por ser mujer?

—Cuando los chicos del gremio me propusieron como apuntadora, desde recursos humanos dijeron que no había vacante, que se iban a abrir más frentes de trabajo. Entonces tuve que esperar. Ese fue quizás el desafío.

En mi experiencia en la obra no sentí que tuviera que demostrar algo más que mis compañeros. Siempre fue un trabajo muy respetuoso, un lugar de trabajo inclusivo también, porque siempre que he querido hacer algo me han apoyado.

Melanie Villalba
"Quiero que mi hija vea y poder demostrarle que las mujeres somos capaces de trabajar en una obra en la que, por lo general, siempre es personal masculino. Nosotras podemos hacer el mismo trabajo, somos capaces de aprender y estar al mismo nivel que los varones".

—¿Qué habilidades tuyas fueron claves para ese crecimiento?

—Yo creo que mi habilidad fue la adaptación. Me adapté muy rápido a un ambiente donde había muchos compañeros hombres. Siempre fue una comunicación muy efectiva, muy compañera y muy respetuosa de ambas partes.

—¿En qué consiste tu trabajo como apuntadora?

—El parte diario es una manera de tener un control de todos los trabajos que se están haciendo en obra. Por ejemplo, cuántos frentes hay, cuántas personas están trabajando en ese sector, qué tareas están realizando, si se cortan las tareas por clima o por cualquier motivo.

—¿Qué significa “pasar el parte diario” y por qué es tan importante en una obra como ésta?

—Un parte diario es pasar la información de todo lo que se hace en el día y de cómo van avanzando todos esos frentes de trabajo que hay adentro de la obra. La verdad es importante porque es necesario tener el control de cómo van avanzando los frentes de trabajo y cómo progresa cada uno.

—¿Qué sentís cuando recorrés la obra y ves el avance?

—La verdad es que cuando recorro la obra y veo todos los avances que hay, cuánto campo se ha abierto, me parece algo increíble.

—¿Cómo describirías el clima laboral hoy para las mujeres?

—Creo que el clima laboral hoy en día es muy positivo. Se está haciendo un buen trabajo junto con la empresa para incluir a más mujeres a la obra y para que cada compañera tenga su comodidad y esté a gusto en sus puestos de trabajo.

—Sos mamá de una nena de 8 años. ¿Cómo combinás el trabajo en obra con la crianza?

—Con el tema de la crianza siempre trato de dejar el día organizado porque mi hija tiene actividades durante la tarde. Entonces, para que la preparen, la lleven, la vayan a buscar, siempre trato de dejar todo en orden para que ella haga sus cosas y yo poder estar tranquila desde mi lugar de trabajo.

—¿Qué querés que tu hija vea cuando te mira trabajar?

—Quiero que ella vea y poder demostrarle que las mujeres somos capaces de trabajar en una obra en la que, por lo general, siempre es personal masculino. Nosotras podemos hacer el mismo trabajo, somos capaces de aprender y estar al mismo nivel que los varones. Eso quiero que vea.

—¿Qué conversaciones tenés con ella sobre tu trabajo?

—Las conversaciones de trabajo siempre están. Ella me pregunta cómo me fue, qué hice. Me gusta contarle. Siempre le hago videítos de lo que se hace, le muestro fotos. A ella le gusta que yo le cuente, está pendiente de todas esas cosas.

—¿Qué cambió para las mujeres en la industria en estos años?

—El cambio en la industria en estos años ha sido la integración de las mujeres. Fue un cambio muy grande y la verdad favorable también para todas nosotras.

—¿Qué significa para vos el 8M trabajando en petróleo?

—Para mí el 8 de marzo y estar trabajando en la industria del petróleo es algo increíble. Es reconocer el esfuerzo y la dedicación de todas las mujeres que estamos formando parte de esta industria. Puede ser algo muy desafiante, pero también creo que es una oportunidad para demostrar la capacidad que tenemos y estar a la altura de nuestros compañeros.

Este es un entorno donde siempre fueron solo hombres y hoy en día la integración de las mujeres está cambiando mucho eso y creo que es algo muy satisfactorio.

Melanie Villalba
"Este es un entorno donde siempre fueron solo hombres y hoy en día la integración de las mujeres está cambiando mucho eso y creo que es algo muy satisfactorio".

—¿Sentís que tu presencia abre camino para otras mujeres? Y por otro lado, ¿cómo vivís el crecimiento de la región con proyectos como Vaca Muerta Punta Colorada?

—Me gustaría que haya más oportunidades de crecimiento y de desarrollo para las mujeres que estamos en la industria. Que se valoren y reconozcan las habilidades y las contribuciones que tenemos cada una. Y también que se sigan brindando esos espacios seguros y respetuosos en el ambiente laboral.

La verdad es que se está empezando a notar bastante cambio. El pueblo estaba muy quieto, había muy poco trabajo y yo creo que esta oportunidad del proyecto acá en el pueblo ha traído un poco de esperanza.

Me siento muy emocionada, feliz de estar formando parte de este proyecto, ver cómo se está armando todo porque esto recién es el inicio. La verdad es que a mí nunca se me hubiera cruzado por la cabeza estar trabajando y participando de tan enorme proyecto.

—Si pudieras hablarle a una mujer que cree que no puede entrar en esta industria, ¿qué le dirías?

—Le diría que no pierda la fe, que todo se puede, que hay que demostrar que las mujeres somos capaces. Tarde o temprano las oportunidades van a llegar y que todas vamos a estar formando parte de este hermoso proyecto que se vino para Sierra. Así que no pierdan la fe y que demuestren que son capaces.

—¿De qué estás más orgullosa?

—Estoy muy orgullosa de que cumplí mi objetivo de poder entrar a trabajar y ayudar a mi familia. Me siento orgullosa de poder crecer, aprender y seguir superando obstáculos que se nos van apareciendo en el camino.

—¿Qué sueño te falta cumplir?

—Yo creo que el sueño que me queda por cumplir es poder terminar de pagar mi casa con mi familia y que a mi hija no le falte nada y que sea feliz. Ese es mi sueño.


 
 

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