"Diario Ártico" de Nico Sorín: la experiencia extrema del músico que viajó al Polo Norte para componer una sinfonía - Revista Para Ti
 

"Diario Ártico" de Nico Sorín: la experiencia extrema del músico que viajó al Polo Norte para componer una sinfonía

Un documental narra en primera persona la experiencia del reconocido músico argentino que viajó hacia el otro extremo del planeta para completar su “Concierto Bipolar” que empezó en la Antártida... Y se transformó en un viaje introspectivo atravesado por la naturaleza, su fuerza y fragilidad.
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DIARIO ÁRTICO. Un documental autobiográfico. El músico argentino Nico Sorín se interna en el Polo Norte con el objetivo de componer una sinfonía. Lo que comienza como un inusual proceso creativo, se convierte en un viaje íntimo, al límite físico y emocional del hombre. 

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Una imagen icónica de "Diario Ártico" de Nico Sorín.
Una imagen icónica de "Diario Ártico" de Nico Sorín.

Y lo que comienza como la reseña de una plataforma de streaming tipo Netflix es la introducción a la historia –la aventura- de Nico Sorín, que acaba de presentar un documental testimonial de su viaje hacia el Polo Norte, el destino que eligió para llevar adelante su “Sinfonía Ártica”, la continuidad de un proyecto que comenzó en la Antártida, con la “Sinfonía Antártica”.  

El diario de viaje (íntimo) de un músico explorador 

El músico en el paisaje extraordinario del Polo Norte.
El músico en el paisaje -extremo y extraordinario- del Polo Norte.

Nico Sorín -formado en Berklee College of Music, con sede en Boston, Massachusetts, y de reconocida trayectoria en la música sinfónica, el cine, el rock, la electrónica y el tango, además director de la orquesta del Teatro Colón la noche de la gala del G20 en 2018- pasó 30 días en el Ártico (y sus circunstancias naturales): bajísimas temperaturas, vientos de otra escala, un paisaje radical -¨un desierto nevado”- y silencioso que potencia las condiciones de aislamiento y que altera el transcurrir y la noción del tiempo. 

Todo con el objetivo de encontrar la inspiración y componer –inmerso en la naturaleza- una nueva obra, y así consumar su ambicioso proyecto artístico “Concierto Bipolar”, dos sinfonías concebidas en los polos opuestos de la Tierra.  

Nico Sorín soportó extraordinarias temperaturas bajo cero.
Nico Sorín soportó extraordinarias temperaturas bajo cero.

¿Todo para componer una obra musical?

“Sin saberlo, me di cuenta de que cada cinco años tengo que ir a componer al frío -nos cuenta Nico Sorín- En 2013 fue la Antártida, el primer viaje; en 2019 hice el segundo, y cinco años después, mi idea de ir a la Antártida por tercera vez para escribir el tercer movimiento se empezó a complicar, y así que dije: ¿Por qué no voy al otro polo?".  

Y se fue al otro lado del planeta, en Nuorgam, Finlandia, Laponia finlandesa, en la frontera con Noruega, “una tundra blanca, vacía y gélida”, la describe el músico que comenzó su “Diario Ártico” como la travesía creativa de un artista, y regresó con una bitácora de viaje interior –existencial- sobre su experiencia como ser humano. 

Lo que pasó en el Ártico... Autorretrato de Nico Sorín 

Nico Sorín improvisando música desde su cabaña en el Polo Norte.
Nico Sorín improvisando música desde su cabaña en el Polo Norte.

"Aprendí un montón sobre mí, de la soledad, de los tiempos de la naturaleza, su fuerza y también su fragilidad –reflexiona Nico Sorín- Fue una especie de reset, una terapia. Yo venía de mucho movimiento interno y el Ártico fue una especie de oasis, para poner todo en calma y ordenarlo”.  

“Diario Ártico” narra el proceso compositivo de Nico Sorín que registra en primerísima persona –la mayor parte del tiempo del documental en formato selfie y vertical- su estadía en una cabaña, 90 % en soledad, 10 % en compañía de personajes que –otra vez- parecen de película, reality y documental en escenarios extremos. 

La composición inspirada e inmersa en la naturaleza de Nico Sorín.
La composición inspirada e inmersa en la naturaleza de Nico Sorín.

De regreso de su travesía, antes de orquestar la sinfonía en progreso, lo primero que hizo fue editar esos videos que, en principio, había hecho para subir a las redes sociales (@nicosorin) como partes de una “peliculita” -así la define- que exhibe la génesis de su “Sinfonía Ártica”. 

“En cada viaje me pregunto por qué/para qué sigo haciendo esto. Es algo muy personal y más íntimo que solo ponerle música a la naturaleza. Es un ejercicio de observación para mí hacia afuera y para adentro”.  

Concierto Bipolar: entre la Antártida y el Ártico  

El póster del "Concierto Bipolar": "Sinfonía Antártica" y "Sinfonía Ártica".
El póster del "Concierto Bipolar": "Sinfonía Antártica" y "Sinfonía Ártica".

Al primer movimiento de la “Sinfonía Antártica”, Nico Sorín lo recuerda como si fuera la imagen de un pintor que apoya un bastidor en el terreno y comienza a “retratar” los sonidos y la música del paisaje. Su segundo viaje al Polo Sur, en cambio, fue más íntimo -"quería capturar lo que me estaba pasando a través de ese lugar”-  y su paso por el Ártico... Otro viaje. Del otro lado del mundo. Literal.  

"Aprendí un montón sobre mí, de la soledad, de los tiempos de la naturaleza, su fuerza y también su fragilidad", expresa Nico Sorín.
"Aprendí un montón sobre mí, de la soledad, de los tiempos de la naturaleza, su fuerza y también su fragilidad", expresa Nico Sorín.

“En la Antártida yo encontré un espíritu y una música global que abarcaba todo lo que me estaba pasando, mientras que en el Ártico, al haber tan pocos personajes y tan marcados, como si fuese una obra de teatro -el sol, la luna, los árboles muertos, el viento- lo que hice fue armar poemas sinfónicos de cada uno de estos personajes”.  

“Esa es la diferencia musical entre ambos polos –resume Nico- Quizás la Antártida tiene una energía musical más épica y el Ártico es un poco más para adentro, más contemplativo e íntimo”.  

Exploro, luego compongo: el método Sorín  

Nico Sorín en modo director de orquesta en La Ballena del Palacio Libertad.
Nico Sorín en modo director de orquesta en La Ballena del Palacio Libertad.

Desde el clásico de la literatura “El llamado de la selva” a las más recientes aventuras familiares de Netflix bajo la nieve –¨Togo” con William Dafoe o “La llamada de lo salvaje” con Harrison Ford, basada en la novela clásica de Jack London- pasando por el cine de Werner Herzog rodado y expuesto a las fuerzas de la naturaleza, el documental de Nico Sorín retoma esa tradición de los relatos venidos del frío

Y la solidez de documental es tal que su condición de backstage de un proceso y anticipo de un proyecto más relevante –la composición de una sinfonía- se desvanece... como el hielo.  

Al comienzo del viaje no sirve de nada componer –asegura el músico- Todo lo que escribas al principio, lo vas a tener que tirar”.  

En la Antártida, en el Ártico, y recientemente en su paso por los glaciares, Nico Sorín caminó, exploró, y en el camino fue encontrando, más que una fórmula que obtiene siempre el mismo resultado, un método.  

“Con respecto a los glaciares, si yo iba y hacía la música que se me ocurrió al principio, hubiese venido con una música digna de un comercial de turismo. Pero después de cuatro/cinco días de ir a caminar, a escuchar, a verlos, a sentir respirar a los glaciares... a morirme de tristeza, porque esa es la palabra, salió una música mucho más dolorosa, más lenta, y muy lejos de lo que había sido ese primer intento”.  

Pero después de cuatro/cinco días de ir a caminar, a escuchar, a verlos, a sentir respirar a los glaciares... a morirme de tristeza, porque esa es la palabra, salió una música mucho más dolorosa, más lenta, y muy lejos de lo que había sido ese primer intento”.  
"Después de sentir respirar a los glaciares... a morirme de tristeza, salió una música mucho más dolorosa”.  

¿Y ahora/después qué? De vuelta en casa, Nico Sorín se encuentra componiendo su “Sinfonía Ártica”, “es una sinfonía, un concierto, que está completamente abierto... Seguramente será una sinfonía inconclusa”, sugiere el músico que ya imagina su próximo viaje y destino.  

“Me urge volver al Ártico. Tengo muchas ganas de ir a Islandia, en verano, cuando uno puede capturar colores increíbles”.  

La naturaleza (humana) es el límite.  

Podés mirar el tráiler de "Diario Ártico" en el siguiente LINK.

Fotos: gentileza Nico Sorín.

 
 

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