Hay gestos que no necesitan demasiadas palabras. A veces alcanza con estar ahí: aparecer, mirar a los ojos, acompañar. Eso hizo Cris Morena este fin de semana en Mendoza, donde viajó especialmente para ver correr a su nieto Valentín Yankelevich, que volvió a competir en el TC2000 en una temporada que lo encontró atravesando desafíos deportivos… y también emocionales.

En abril, Valentín había cumplido uno de sus grandes sueños: debutar profesionalmente en el Turismo Carretera 2000. Pero la alegría pronto convivió con un golpe profundo: la trágica muerte de su prima Mila, en julio, marcó a toda la familia.
En ese paisaje sensible, el joven piloto eligió seguir adelante aferrado a lo que ama —la velocidad, el ruido del motor, la adrenalina de la pista— mientras su familia lo sostiene con un amor que se siente incluso desde afuera.
Una presencia que abraza
“Con Valentín en Mendoza a full. Por correr TC2000, ¡vamos nietito lindo!”, escribió Cris en sus redes, acompañando una serie de fotos donde se la ve sonriente, abrazada a él, compartiendo miradas y esos gestos que revelan, más que mil discursos, la conexión profunda entre ambos.

En los boxes, el auto número 5 llevaba el nombre “Valentin Yankelevich”. Y muy cerquita, estaba ella: acompañando, alentando, haciendo de presencia una forma de contención.

Las imágenes circularon rápido y encendieron un caudal de mensajes cargados de ternura: seguidores, colegas y famosos celebraron tanto el camino de Valentín como esa abuela que sabe estar, incluso en los momentos en los que la vida exige más suavidad que fuerza.
“Gracias por venir, abuelita”
Valentín también respondió a ese gesto. Replicó una de las fotos en sus historias de Instagram y escribió: “Gracias por venir, abuelita”. Pocas palabras y un mensaje que, por su simpleza, conmovió aún más. Es que en una familia donde los duelos recientes todavía duelen, la compañía se vuelve un motor.

Entre los comentarios se leyeron frases como: “Amor total”, “Qué lindo verlos juntos”, “Todos los éxitos”, “Disfruten de este vínculo tan especial”. Una lluvia de cariño que señala algo evidente: cuando la vida desafía, la familia puede convertirse en una pista segura para volver a acelerar.
Un lazo que se sostiene incluso en el dolor
No es la primera vez que Cris hace público su apoyo. A dos semanas del accidente que terminó con la vida de Mila, la productora le dedicó a Valentín un mensaje tan amoroso como firme, recordándole que no corría solo: “Tu corazón corre junto a toda nuestra familia. Estamos orgullosos y felices porque vos estás pleno… lo más importante para nuestra familia es el amor que nos une en todo y a pesar de todo”.
Ese “a pesar de todo” resume mucho. Resume el duelo, la resiliencia, la decisión de seguir caminando (o en este caso, corriendo) aun cuando falta alguien en la foto.
La velocidad, el amor y una familia que sigue unida
La historia de Valentín y Cris en este tiempo es la historia de un nieto que encuentra refugio en su pasión y de una abuela que acompaña desde el amor más simple y más fuerte: el de estar.
Mendoza dejó imágenes que valen oro para cualquier familia que atraviesa un proceso sensible: abrazos, risas, miradas cómplices. Y una certeza: el amor, cuando se vuelve presencia, puede más que cualquier curva cerrada del camino.
Suscribite al newsletter de Para Ti
Si te interesa recibir el newsletter de Para Ti cada semana en tu mail con las últimas tendencias y todo lo que te interesa, completá los siguientes datos:
Mirá También


