Si hay algo que Hollywood ama es un buen drama de la vida real, pero a Daryl Hannah no le hizo ninguna gracia verse reflejada en la pantalla chica. La nueva apuesta de la antología American Love Story decidió meterse con uno de los romances más icónicos y perseguidos por los paparazzi de los años 90: el que mantuvieron la actriz y el heredero del clan Kennedy. Sin embargo, lo que para muchos es puro entretenimiento, para Daryl resultó ser una distorsión "repugnante" de su propia historia.

El contexto: una relación bajo la lupa de Ryan Murphy
La serie se propone diseccionar el ascenso y la trágica caída de la pareja de JFK Jr. y Carolyn Bessette, pero para llegar ahí, primero explora el noviazgo previo con Daryl Hannah. En la ficción, se muestra una dinámica de pareja cargada de tensiones, egos y un entorno que no siempre ayudaba. La actriz que se puso en los zapatos de Daryl es Skyler Samuels, conocida por su paso por Scream Queens. Aunque la crítica calificó su interpretación como "estéticamente impecable" y logró captar ese aire etéreo de la Daryl de los 90, la verdadera protagonista de la historia no coincide para nada con esa visión.

Una interpretación que desató la polémica
A pesar de que Skyler Samuels estudió cada gesto de la actriz, Daryl Hannah fue tajante al calificar el guion como una ficción absoluta. Lo que más le molestó fue el contexto de "descontrol" que sugiere la serie. "Nunca en mi vida vi a John tocar esa porquería, ni yo tampoco la toqué", disparó en referencia a las escenas que insinúan el consumo de cocaína en su círculo íntimo. Para Daryl, la producción eligió el camino del morbo en lugar de retratar la presión real que sufrían por el acoso constante de la prensa.

Lo que Hollywood cuenta y lo que ella recuerda
Mientras la producción de la serie defiende su trabajo como una "reconstrucción dramática basada en hechos públicos", Daryl insiste en que se inventaron conflictos para hacer la trama más picante. Uno de los puntos que más ruido hizo fue cómo se mostró su supuesta inseguridad frente a la aparición de Carolyn Bessette en la vida de John. La actriz asegura que esa narrativa de competencia femenina es un recurso barato que no tiene nada que ver con lo que ella vivió.
Si sos fan de las historias de los 90, seguro recordás las fotos de ellos en la playa o caminando por Nueva York; pero según Daryl, esa magia se perdió por completo en esta versión televisiva que priorizó el impacto antes que la verdad.


