Gerardo Romano volvió a conmover con su testimonio al hablar abiertamente sobre su diagnóstico de Parkinson, una condición crónica y progresiva que afecta el sistema nervioso.
A dos años de haber hecho pública la noticia, el actor de 79 años mantiene una actitud activa y comprometida con su profesión. En una reciente entrevista en Agarrate Catalina, conducido por Catalina Dlugi, reflexionó sobre cómo transita esta etapa.
La decisión de seguir actuando
Lejos de alejarse de los escenarios, Romano eligió continuar con su carrera. “Muchísima gente prefiere ocultarlo. Te diría que no hay ejemplos. Yo por lo menos hace cincuenta y cinco años que trabajo de actor profesional y no tengo memoria de ninguno”, expresó.
El actor recordó el momento exacto en que recibió el diagnóstico: “Cuando me comunicaron que tenía Parkinson, yo estaba haciendo la obra. Salí del consultorio de Facundo Manes y sabía que dentro de un par de horas tenía una función”.
A pesar del impacto, su decisión fue inmediata. “Porque era como decir: ‘Me bajo de la vía’, y la hice y me di cuenta... no puedo vivir sin hacer la obra, sin hacer teatro, sin subir a un escenario”.
El arte como refugio
Durante la charla, Romano profundizó sobre el rol que cumple la actuación en su vida. “Ese momento mágico creo que es la ausencia de la propia ansiedad. Hablo de la ansiedad existencial... no es que uno se configure otra realidad, pero a fuerza de hablar de las ansiedades o de las circunstancias que atraviesa el personaje de ficción que estás encarnando, algo desaparece, se desplaza tu propia ansiedad existencial”.
De esta manera, el actor dejó en claro que el escenario no solo es su lugar de trabajo, sino también un espacio de bienestar emocional.
Reflexiones sobre el cuerpo y el paso del tiempo
En otro tramo de la entrevista, Romano también se refirió al cuidado del cuerpo y a las decisiones personales que fue tomando con el paso de los años. “Nos facilita mucho tener el cuerpo vivo... a los cincuenta o a los cuarenta o a los sesenta, que todavía sos pendejo. Imaginate que yo he atravesado la etapa del viagra. He consumido y viví esa experiencia de ser viejo y tener sexo. Me bajé del viagra porque dije: ‘Lo que tenga que ser, que sea naturalmente’. Pero forzar, arriesgarme por una cuestión de goce sexual es medio peligroso. Esa etapa quedó atrás. Ahora está la cuarta edad”.

Además, en otras entrevistas, el actor ya había destacado la importancia de mantenerse activo físicamente como parte fundamental para sobrellevar la enfermedad.
“Hay como una abreviación en lo que se produce este fenómeno este tema neurodegenerativo. De repente la característica que tiene es que se apuran los plazos de avejentamiento arterial. ¿Cómo vivo si me queda menos? ¿A que le doy prioridad?”, reflexionó.
Finalmente, dejó una frase que resume su mirada actual: “Te diría que es algo hasta didactico saber que tenes a la muerte pisándote los talones. Te enseña a vivir más intensamente”.
Así, Gerardo Romano vuelve a dar un testimonio honesto y profundo sobre cómo enfrentar un diagnóstico difícil sin dejar de lado la pasión por lo que le da sentido a su vida.


