Hugo Lescano, el experto en comunicación no verbal, anunció que le diagnosticaron ELA en el programa que conduce Pamela David. Conmovida, ella se excusó: "No sé qué puede llegar a salir porque tengo un sentimiento. Yo te quiero un montón, te conozco un poco y me apena un montón lo que te está pasando". Y el experto en gestos le respondió: "Yo creo que en la vida tenemos niveles de dificultad. A mí me pasaron a las grandes ligas con la enfermedad, la ELA".
Y prosiguió: "Yo digo, no existen enfermedades, sino personas que enferman. Eso significa que si estás en casa y te pasa esto, no te tiene que pasar igual que a todo el mundo. O sea, que la batalla más grande se da acá (señala la cabeza). ¿Cómo enfrentar una situación difícil? Despues, lógicamente, los médicos... Yo me di cuenta..."
Pamela lo interrumpió: "¿Pero vos te das cuenta? Yo te voy y te abrazo cuando te saludo. Pasame el el pañuelo, por favor... Porque yo tengo que estar entera para que esto le dé fuerza a la gente: ¿quién soy yo para venir a quebrarme?. El mensaje que queremos dar es todo lo contrario. Pero de verdad, Hugo, digo, yo me anoté en tu curso, a mí me encanta lo que hacés, cómo lo enseñás y quiero aprender a hacerlo. Hace años que venimos diciendo, "Ay, sí me voy a anotar". Queda en lo voy a hacer hasta que concreto, me anoto en tu curso, empiezo y me entero. Entonces digo, una persona persona que toda su vida estudió esto, cada movimiento en el cuerpo del otro, hoy se le empieza a atrofiar el suyo y me parece un hijaputez enorme", dijo quebrada.
"Bueno, todos pasamos por un proceso de duelo. La primera parte es la negación, vos decís, "No, no, esto no me está pasando". Después te enojás y ya que hablás de esto que decís: "No, puede ser que te pase." Lo segundo que me pasó se me vino a la mente una lista de cinco personas que le tendría que haber tocado mi lugar, ¿viste?", dijo bromeando Lescano.
"Después uno se repone y ya no, no lo merece nadie. Después empezás a negociar y decís, "Che, pará, no puede ser tan terrible, aunque lo sea, porque a mí me toca por vivir no sé cuánto, un mes, 10 años, no sé... Nadie me puede arruinar lo que me queda", aseguró.
"O sea, yo digo, pará, puede que me pase el peor escenario. Y me puse a ver, ¿viste? Digo, pará, si hay gente que está pasando por ahí, yo tengo que poder. Y de paso, esto es clave. No es que no podemos, que no vamos a poder. No, podemos diferente en todo caso. Yo estaba dando una conferencia en Washington, me patinó una letra. Dije, "Qué raro." Me di cuenta yo solo, septiembre del año pasado. Me di cuenta que viendo mis videos cerraba mucho la boca para hablar. Ahora estoy con ejercicio, vocalizando", contó.
"Me dije, "Che, ¿qué pasa? Habré tenido un micro AC?" Lo más loco fue que el estudio me lo tenía que dar mi médico, el resultado y yo como soy ansioso dije dame turno con la primera neuróloga para la semana siguiente. La mujer no me conocía como paciente. Abre la puerta y dice, "Lescano, ¿qué tal? ¿Cómo le va? Usted viene por?"... El estudio del electromiograma. Ah, me fijo, a ver. Levanta los párpados, una microexpresión, se llama unidad de acción 5, aparece en el miedo y la sorpresa. Y me dice: "¿Sabe, Lescano? Usted va a tener que venir cuando esté su médico"...
"Digo, "¿por qué? ¿Cuál es el problema?"... "No, es que -pobre-... Y yo le digo, "Mire, el diagnóstico casi que ya me lo dio". Y me responde: "No, no, yo soy especialista en Alzheimer. Que descartamos Alzheimer, entonces, porque esto lo tiene que ver su médico".
"Yo salí. No me lo dieron el informe, tuvo que volver con mi médico y le dije a mi esposa: "Esto es ELA, es el premio mayor que me estoy llevando, porque la mujer no me lo quiso decir", comentó. "¿Por qué sospechaste que era ELA?", le preguntaron. "Porque yo ya venía con el habla un poco más lenta y además, ya lo decía Charles Darwin, los humanos estamos preparados siempre pensando lo peor", respondió.
"¿Pero vos googleabas, buscabas?", quisieron saber. "Sí, algo que no se recomienda que hagas. Yo hablaba con mi asistente mi asistente virtual, Julieta, superentrenada, con inteligencia artificial y me dio todas las opciones. En un momento una opción posible era miastemia gravis, que es también de la familia... Se te cae el párpado. Y yo decía, "ojalá, porque trajeado y con un parche en el ojo, garpa un montón. Pero, bueno, me tocó esto".
"Yo no tengo palabras, yo de verdad me quería comunicar con vos, pero no tenía las palabras correctas... ¿Pensás que fue detectado de manera temprana, ¿en qué cambia para llegar de la mejor manera posible?", preguntó Pamela. "Sí, me hice un estudio genético que es recomendable, me atiende el doctor Keller en Fleni y este estudio -cruzamos los dedos- porque la ELA le toca a 20 personas cada millón. Y yo dije: "¿en serio?". Me jugué un kini la semana pasada, por las dudas, porque soy un elegido del azar. Hay un estudio de genético que ya se hace en Argentina, que se identifica si hay una mutación porque para varias mutaciones ya existe medicación específica... Lo que se puede hacer ahora es ralentizar el proceso", explicó.
"Y yo le digo a la gente que está en casa, porque va a haber gente que tiene este problema o algo parecido: La batalla más grande se da acá (señala la cabeza). Nuestro cuerpo refleja emociones permanentemente. Nuestro sistema inmunológico también responde. Trabajemos las emociones. Mirá cómo estoy ¿Qué es lo que yo puedo hacer hoy? Aprovechemos eso", concluyó.
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