Meghan Markle está de regreso con la segunda entrega de su serie "Con amor, Meghan", lanzada por la plataforma Netflix. La duquesa de Sussex no sólo habla de gastronomía y sus proyectos en esta producción, sino que hace revelaciones sobre datos de su vida privada. Uno de ellos es su relación con el príncipe Harry, con quien tiene dos hijos Lilibet y Archie.
En uno de los episodios, la actriz contó que se dio cuenta de que era el amor de su vida en la tercera cita. Esta no tuvo que ver con cenas en restaurantes o un viaje a la playa sino algo muy particular. Ambos organizaron un campamento de cinco días en Botsuana, África, donde Harry fue el primero en decir "te quiero".
Durante esta serie, Markle también contó por qué el pedido de matrimonio resultó algo "fallido" debido a su culpa. Todo ocurrió cuando la duquesa intentó cocinar una receta especial para su novio pero todo falló. "Esa noche preparé un pollo horrible. De verdad, realmente horrible. La cuestión es que puedes preparar un pollo horrible y alguien seguirá agradeciendo el detalle", confesó.

Este detalle no pasó desapercibido en su boda ya que hubo pollo frito incluido en el menú para los invitados. "Fue la comida más deliciosa", contó la actriz, al tiempo que detalló que la chef Michelin Clare Smyth fue la encargada de prepararlo. Al parecer, el matrimonio tuvo un divertido guiño con esta receta.
El casamiento de Meghan Markle y el Príncipe Harry fue uno de los eventos más esperados y comentados de la última década. Celebrada el 19 de mayo de 2018, la boda real unió a la exactriz estadounidense con el hijo menor de la recordada Lady Di, marcando un antes y un después en la historia de la realeza británica.
Cómo fue la boda entre Meghan Markle y el príncipe Harry
La boda se realizó en la Capilla de San Jorge, ubicada dentro del Castillo de Windsor, un lugar cargado de historia y tradición. La ceremonia comenzó a las 12 del mediodía y fue oficiada por el arzobispo de Canterbury.
La lista de invitados combinó miembros de la realeza, figuras políticas y celebridades internacionales. Entre los asistentes más destacados estuvieron Oprah Winfrey, George y Amal Clooney, David y Victoria Beckham, Serena Williams y los compañeros de Meghan de la serie Suits.
Markle lució un vestido blanco diseñado por Clare Waight Keller para Givenchy. La pieza se destacó por su líneas simples, escote barco y ausencia de bordados excesivos, en contraste con otras bodas reales. Mientras que Harry eligió un uniforme militar de los Blues and Royals, uno de los regimientos más prestigiosos del ejército británico.
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