Hay historias de amor que no necesitan grandes gestos para volverse inolvidables. A veces alcanzan una madrugada compartida, una amistad que crece sin apuro, un beso inesperado y la certeza de que del otro lado hay alguien que se siente como casa. La de Sofi Santos y Mili Gesualdo parece ir por ahí: empezó entre redes sociales, se afianzó en la vida real y hoy, cuatro años después, encuentra a las dos en un presente compartido, conviviendo, proyectando y eligiéndose todos los días.
Las dos construyeron comunidades enormes en redes sociales y supieron convertir su espontaneidad en una marca propia. Pero detrás de los videos, los streams y la exposición cotidiana, hay también una historia íntima, sensible y muy genuina. Una historia que, lejos de responder al molde perfecto, se fue armando a su manera: entre idas y vueltas, conversaciones pendientes, cariño, deseo y mucha complicidad.

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En diálogo con Para Ti, Sofi y Mili repasaron cómo fue ese camino. Hablaron de sus primeros pasos en el universo digital, del momento en que dejaron de ser sólo amigas, de cómo vivieron la mirada ajena y de los proyectos que hoy las entusiasman. También dejaron frases que muestran con claridad el vínculo que construyeron. “A mí no me molesta contar que no siempre las historias son malas, tipo a veces sale bien”, reflexionó Sofi, al hablar de la aceptación familiar. Y Mili, al definir su presente amoroso, fue contundente: “Es el amor de mi vida y quiero estar con ella para siempre”.
Instaladas como una de las parejas más queridas de las redes, hoy las encuentra un aniversario especial: cumplen cuatro años de novias y atraviesan una etapa de madurez, convivencia y proyectos. Sin solemnidad, sin poses y con esa mezcla de ternura y humor que las caracteriza, abrieron la puerta de su historia para contar cómo empezó todo.
Sofi Santos y Mili Gesualdo: el amor, las redes y la vida compartida
— ¿Cómo arrancó cada una en las redes?
- Sofi: Empecé un poco antes de la pandemia. Ya hacía modelaje desde 2018 o 2019 y ya usaba las redes, subía contenido y videos. Cuando llegó la pandemia, como no podía seguir trabajando de la manera tradicional, empecé a generar más contenido desde mi casa. Ahí también explotó TikTok, así que Instagram y TikTok crecieron bastante a la par.
- Mili: En mi caso fue en plena pandemia y desde un lado más ligado al humor. Yo hacía videos muy cotidianos, sobre mi vida en casa y la convivencia con mi familia. La verdad es que no lo hacía pensando en que me podía volver conocida ni nada por el estilo. Lo subía porque me divertía y porque era algo natural para mí.

— ¿Siempre imaginaron que iban a trabajar de esto?
- Sofi: De chica quería ser actriz. Después, más de grande, pensé en estudiar para ser contadora, y cuando terminé el colegio hice la carrera de tripulante de cabina. Pero cuando empecé a modelar, me gustó mucho ese mundo y sentí que tenía más que ver conmigo.
- Mili: A mí siempre me gustó actuar, cantar, todo lo artístico. De chica ya le decía a mi mamá que quería ir a castings. Hoy sigo muy conectada con eso y hace años que estudio actuación, que es algo que me encanta.
— ¿Cómo vivieron el crecimiento y que la gente empezara a reconocerlas en la calle?
- Mili: Me sigue pareciendo una locura. Hay situaciones que todavía me sorprenden, como que alguien se acuerde de algo que contamos en un stream hace muchísimo tiempo o que te pidan una foto en un momento totalmente inesperado.
- Sofi: A mí también me sigue resultando muy fuerte. Me encanta cuando la gente se acerca con cariño, pero todavía no me acostumbro del todo. Es muy lindo ver que del otro lado hay personas que te siguen y te quieren de verdad.
— Hoy también tienen una comunidad muy fuerte en stream. ¿Qué les pasa con ese vínculo?
- Sofi: Siento que ahí se genera algo muy especial. Está la gente que te sigue en Instagram o en TikTok, pero en el stream hay una fidelidad distinta, una comunidad que aparece todos los días y que comparte mucho con nosotras.
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- Mili: Sí, el stream tiene algo muy cercano. Es una forma distinta de comunicar y de estar con la gente. Nosotras le tenemos muchísimo cariño a ese espacio.
— ¿Cómo se conocieron?
- Sofi: Primero fue algo muy de nombre. Yo la seguía a Mili porque me hacía reír mucho. En pandemia hubo muy pocas personas a las que realmente buscaba para ver qué habían subido y una de ellas era ella. En un momento le escribí para decirle que me había alegrado mucho ese tiempo y así empezamos a seguirnos.
- Mili: Sí, fue algo muy buena onda, pero sin otra intención. Quedó ahí hasta que nos conocimos en persona trabajando juntas en una serie. Ahí empezamos a hacernos amigas de verdad.

— ¿Y en qué momento esa amistad se transformó en otra cosa?
- Mili: Nos hicimos muy amigas. Nos seguíamos viendo, nos quedábamos a dormir en la casa de la otra, compartíamos mucho tiempo juntas. En una de esas noches, cuando ya nos íbamos a dormir, nos saludamos con un beso y ahí pasó algo más. Fue nuestro primer beso.
- Sofi: Sí, y al día siguiente fue como si nada hubiera pasado. Fingimos demencia total. Pero bueno, después volvió a pasar. Y así empezó una historia que al principio fue bastante confusa, con tiempos, dudas y procesos de cada una.
— ¿Les costó darse cuenta de lo que les pasaba?
- Mili: Sí, bastante. Hubo un tiempo en el que no nos vimos tanto, yo me fui de vacaciones y después, cuando volví, me di cuenta de que realmente me gustaba Sofi. Se lo conté a mis amigas primero porque me daba mucha vergüenza decírselo a ella.
- Sofi Santos: Fue un proceso. Nos pasó como a muchas personas: no fue lineal, no fue de un día para el otro. Pero al final nos encontramos en el mismo lugar.
— ¿Cómo fue la “propuesta” para ponerse de novias?
- Mili: La mejor decisión de mi vida, pero pésimamente planteada. Siempre se lo digo. Hoy soy mucho más romántica, me gustan las cartas, las sorpresas, todo eso. Pero en ese momento fue muy espontáneo. Después de un recital, estábamos comiendo y, en medio de una charla cualquiera, le pregunté: “Bueno, ¿y qué somos?”. Y ahí quedó: “Somos novias”.
- Sofi: Fue así de simple. Cero producción, cero gran escena, pero muy nosotras también.

— Hoy cumplen cuatro años de novias. ¿Cómo viven este presente?
- Sofi: Muy lindo. Hace poco nos mudamos y esta casa sí fue la primera que elegimos juntas de verdad, la que decoramos juntas y armamos como proyecto común.
- Mili: Yo ya había ido a vivir con Sofi antes, pero esta casa es distinta. La sentimos mucho más hogar. Tiene nuestras cosas, nuestras decisiones, nuestras plantas, nuestro tiempo puesto ahí. Eso la hace muy especial.
— ¿Qué pasó con la mirada ajena al principio? ¿Sintieron prejuicios?
- Sofi: Más que hate, al principio nos decían mucho que era marketing, que estaba armado. Y daba bronca porque nosotras nunca salimos a demostrar nada ni a responder demasiado. Era nuestra vida.
- Mili Gesualdo: Sí, con el tiempo eso también cambió. Incluso hubo gente que después nos escribió diciendo que al principio pensaba eso y ahora veían que no, que era real. Cuatro años después ya queda claro.
— Ustedes hablaron varias veces del valor de mostrar también historias donde la familia acompaña. ¿Por qué les importa tanto?
- Sofi: Porque sé que hay mucha gente que la pasa mal con eso y que no siempre encuentra contención. A mí me gusta contar que no todas las historias terminan mal, que a veces sale bien, que a veces hay familia, amor y acompañamiento. Me parece importante que también exista ese relato.
- Mili: En mi caso fue muy importante el apoyo de mi familia, especialmente de mi hermana. Ella estuvo mucho para mí y me ayudó muchísimo. Por eso también valoro poder hablar de eso.

— ¿Piensan en casamiento o hijos?
- Mili: No por ahora. Las dos sentimos que todavía tenemos muchos proyectos personales por cumplir. Queremos hacer un montón de cosas antes.
- Sofi: Nos sentimos chicas todavía. Además, el matrimonio no es algo que nos quite el sueño. Lo vemos más como un papel. El amor está igual.
- Mili: Totalmente. Yo sé que es el amor de mi vida y que quiero estar con ella para siempre. Después, lo del papel no me cambia eso.

— ¿Y qué proyectos sueñan a futuro, tanto juntas como por separado?
- Mili: A mí me gustaría mucho actuar, hacer una obra o un proyecto audiovisual. Es algo en lo que estoy trabajando y formándome hace tiempo.
- Sofi: Yo, en lo laboral, creo que me voy a ir a trabajar afuera como modelo. Estamos viendo cómo seguir ese camino y dónde.
- Mili: Y juntas, más adelante, nos encantaría adoptar un perro y un gato. Ese sí es un proyecto que nos ilusiona.
Fotos: Cande Petech



