Abrís la puerta del microondas y ahí está: manchas pegadas, salpicaduras y ese olor que no termina de irse. Aunque se use todos los días, su limpieza suele postergarse.
Sin embargo, hay una forma simple y rápida de dejarlo impecable usando vapor y productos que ya tenés en casa.
Cómo limpiar el microondas en minutos
El proceso empieza con un gesto mínimo: colocar un recipiente con agua dentro del microondas. Ahí es donde el vapor hace todo el trabajo.
Para lograrlo, podés usar agua con rodajas de limón o un chorro de vinagre blanco. Se calienta a potencia alta durante 3 a 5 minutos, hasta que el líquido hierva.
Después, hay un paso clave: no abrir la puerta de inmediato. Dejar reposar el vapor durante unos minutos permite que la grasa se ablande. Recién entonces, al pasar un paño húmedo, la suciedad sale con facilidad.
El truco del limón para desengrasar y perfumar
El limón no solo limpia: también ayuda a neutralizar olores.
El procedimiento es simple. Se corta un limón por la mitad, se exprime en un bol con agua y se colocan también las mitades dentro del recipiente. Luego, se lleva al microondas durante unos minutos.
El vapor que se genera actúa sobre las paredes internas, aflojando la grasa acumulada y dejando un aroma más fresco.

Cómo usar vinagre blanco para una limpieza profunda
Otra opción efectiva es el vinagre blanco, especialmente cuando hay más suciedad acumulada.
En este caso, se mezcla media taza de agua con media taza de vinagre en un recipiente apto para microondas. Se calienta hasta que hierva y se deja reposar durante 15 minutos sin abrir la puerta.
Ese tiempo permite que el vapor actúe en profundidad y facilite la limpieza posterior.

Qué hacer con las manchas más difíciles
Cuando hay restos que no salen fácilmente, el proceso suma un paso más.
Se puede preparar una pasta con bicarbonato de sodio y agua, aplicarla directamente sobre las manchas y dejarla actuar durante al menos una hora.
Después, al retirar con un paño húmedo, la superficie queda más limpia y sin residuos adheridos.


