Preparar algo rico y casero no siempre requiere tiempo ni técnicas complicadas. Estas galletas de almendras son la prueba perfecta: llevan pocos ingredientes, son fáciles de hacer y tienen ese toque crocante que las convierte en una delicia ideal para acompañar una infusión, regalar o guardar en una lata para disfrutar durante la semana.
Ingredientes (para 20 unidades)
- 2 huevos
- 1 pizca de sal
- 150 g de azúcar
- Ralladura de 1 limón
- 250 g de almendras molidas
- Almendras fileteadas o enteras para decorar
- Azúcar impalpable (opcional, para espolvorear)
Preparación paso a paso
Paso 1: Precalentá el horno a 170ºC y forrá una bandeja con papel manteca o silicona.
Paso 2: Separá las claras de las yemas. Reservá las yemas para más adelante.
Paso 3: Colocá las claras en un bowl con una pizca de sal y batilas a punto de nieve.
Paso 4: Cuando estén semimontadas, agregá el azúcar en forma de lluvia sin dejar de batir, hasta que se integren bien y consigas una mezcla firme y brillante.
Paso 5: Sumá la ralladura de limón y las almendras molidas. Mezclá con una espátula y movimientos envolventes hasta obtener una masa homogénea.
Paso 6: Humedecete apenas los dedos con agua y formá bolitas del tamaño de una nuez. Disponelas sobre la placa, dejando espacio entre cada una.
Paso 7: Aplastalas suavemente con la yema de los dedos y decorá con almendras enteras o fileteadas por encima.
Paso 8: Batí una yema y pincelá cada galleta.
Paso 9: Llevá al horno por 15 minutos o hasta que estén apenas doradas.
Paso 10: Retirá del horno, dejalas enfriar 5 minutos sobre la bandeja y luego pasalas a una rejilla. Una vez frías, podés espolvorearlas con azúcar impalpable si querés darles un toque final.
Tips y variaciones para potenciar la receta
- Sin azúcar refinada: Podés reemplazar el azúcar por azúcar mascabo o algún endulzante granulado alternativo, ajustando las cantidades.
- Aromas extra: Si te gusta innovar, agregá una pizca de canela o unas gotas de esencia de vainilla a la mezcla.
- Más textura: Probá combinando las almendras molidas con un puñado de almendras picadas gruesas para lograr una textura más rústica.
- Sin gluten: Esta receta es naturalmente libre de harinas, por lo tanto es apta para quienes no consumen gluten (verificá siempre que todos los ingredientes lo sean).
- Para guardar: Una vez frías, guardalas en un recipiente hermético y se conservan crujientes por varios días.
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