Si estás buscando una idea distinta para el almuerzo o la cena, estos medallones de espinaca, queso y pollo pueden convertirse en tus nuevos favoritos. Son fáciles de hacer, se pueden preparar con anticipación y combinan proteína, vegetales y mucho sabor en un solo plato. Perfectos para acompañar con ensalada, puré o incluso para sumar a un sándwich casero.
Ingredientes
- 1 pechuga de pollo
- Sal y pimienta a gusto
- 1 atado de espinaca
- 1 cucharada de harina
- 5 cucharadas de leche
- Un puñado de queso parmesano rallado
- 2 huevos
- Perejil a gusto
- Pan rallado (cantidad necesaria)

Preparación
Paso 1: Cortá la pechuga de pollo en cubos pequeños y condimentala con sal y pimienta a gusto.
Paso 2: Procesá el pollo hasta obtener una pasta homogénea. Colocala en un recipiente, tapá y llevala a la heladera para que tome frío y firmeza.
Paso 3: Lavá bien la espinaca y llevala a una sartén a fuego medio junto con la leche, sal y pimienta. Cociná hasta que la preparación espese levemente y la espinaca esté tierna.
Paso 4: Retirá del fuego y dejá enfriar. Una vez fría, mezclala con el queso parmesano rallado hasta integrar bien.
Paso 5: Tomá una porción de la pasta de pollo y formá un primer medallón no tan grueso. Pasalo apenas por harina para facilitar el armado.
Paso 6: Colocá en el centro una cucharada de la mezcla de espinaca y queso.
Paso 7: Cubrí con otra porción de pollo procesado, formando el medallón relleno. Presioná bien los bordes para sellarlo y que el relleno no se escape durante la cocción.
Paso 8: Batí los huevos con el perejil picado. Pasá cada medallón primero por esta mezcla y luego por pan rallado para lograr una cubierta crocante.
Paso 9: Cociná en horno precalentado a 180 °C durante 20 a 25 minutos, o hasta que estén dorados. También podés hacerlos en sartén con un poco de aceite, girándolos para que se cocinen de ambos lados.
Paso 10: Serví en caliente y acompañalo con una ensalada de lechuga y tomate o un puré calentito.


